miércoles, 26 de diciembre de 2012

Alehop, de José Antonio Fortuny , en Bibliofilosis Letrae


"Una de las reglas cardinales de un buen espectáculo es: nunca lo interrumpas abruptamente, en pleno funcionamiento, porque sería como si le quitaras el plato a un perro que está comiendo, o que un cantante se parase en medio de un estribillo que está siendo coreado. Cuando la rueda está girando, es muy peligroso meter la mano"
SINOPSIS
Un misterioso circo llega a un pueblo remoto. Mientras la población se queda hipnotizada por el espectáculo tan vanguardista que se despliega ante ella, una pareja de ancianos trata de solucionar lo que es, a todas luces, un insignificante problema doméstico. Sin pretenderlo, se verán involucrados en una aventura trepidante, en una compleja trama -en la que el circo y su sibilino mánager tendrán su papel- que les llevará hasta límites insospechados. Alehop es una original comedia negra que, bajo una apariencia de historia desenfadada, hace aflorar con sutil maestría temas universales como el abuso de poder, la confrontación ideológica, la manipulación de las masas... José Antonio Fortuny firma ahora una parábola sobre el desamparo de los más vulnerables en una sociedad hedonista y, para mucha gente, directamente hostil.
Tras leer varias reseñas sobre este libro y dejarlo relegado un punto indefinido de la lista de deseos, llegó a mi conocimiento el sorteo que del mismo realizaba el autor en su blog, y no lo dudé: con Alehop me estrené en el mundo de los sorteos. No gané el libro, pero gané unas ganas irreprimibles por leerlo.

"Una farsa negrísima, angustiosamente divertida, ingeniosa, inteligente y muy actual". Alehop es lo que dice ser, lo que Rosa Montero dice que es. Palabra a palabra. Como el propio autor asevera en su blog, esta frase sintetiza muy bien el argumento de la novela. Pero de todos los calificativos, resalto especialmente uno: "angustiosa". No porque la angustia sea el componente predominante, sino porque era el  que menos me esperaba y el que más me ha sorprendido cuando ha empezado a invadirme sin previo aviso. Era una angustia sutil, pero angustia al fin y al cabo.

Una farsa. Y tan farsa. Al empezar a leer, uno percibe cierto aire de comedia, de historia caricaturesca. No pude evitar imaginarme a los personajes como caricaturas andantes. El aire que lo envuelve todo no es real; desde el principio huele a absurdo, a burla, pero no es hasta más avanzada la novela cuando ese olor empieza a solidificarse en un enredo surrealista, que hace que los ojos del lector sobresalgan un poco más de sus órbitas a cada página. 

Negrísima, angustiosamente. Continua e incondicionalmente preocupado por el bienestar de su mujer encamada, el anciano protagonista es al principio el personaje cabal, el encargado de mantenerse a sí mismo y al lector con los pies pegados al suelo. Es tranquilo; disfruta de placeres tan sencillos como mirar cada mañana el árbol del centro de su huerto. Pero no es nada bueno lo que le espera. Sus intereses para con su mujer chocan frontalmente con los del circo y, por ende, los del alcalde y los de todo el pueblo. El maremágnum que se desata a su alrededor termina por arrastrarlo y no tendremos más remedio que ir con él, acompañándole en sus desventuras rocambolescas, que no son pocas ni son tontería. Todo se vuelve en su contra, y todo es tan injusto, y parece que no puede dar un paso sin chocar con un obstáculo, sin enredarse en una asfixiante tela que lo envuelve más y más. Su situación, con una esposa que no puede levantarse de la cama por sí misma y que va hundiéndose en las simas de la depresión, no es tampoco agradable.

Divertida. Sí, también. No he soltado carcajadas en voz alta, pero sí me he reído por lo bajo. Pasan cosas que uno no espera, y también otras que espera; ambas hacen reír por igual. Y es que, aunque Alehop sea una novela corta, no hay una página de desperdicio. A cada lado del papel acecha algo: nunca sabes si será una nueva carcajada o una apertura extra de los párpados debida a cualquier inesperado acontecimiento o ingeniosa ocurrencia. Si pensáis que la situación ha llegado demasiado lejos, descuidad: puede alejarse más aún. De hecho, tened por seguro que tan solo unas pocas páginas más adelante el escenario habrá cambiado por completo. Cualquier cosa es posible, y por esa razón la historia no decae en ningún momento: carece de esos pasajes en los que el lector se relaja y desvía un momento la mirada, deja el libro a un lado y descansa... No, no está permitido desconectar (además, la novela está dividida en muchos capítulos cortos que la hacen más rápida y cómoda de leer si cabe).

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La reina de corazones, de Wilkie Collins, en el Diari de Tarragona


Entrevista en en el programa La montaña mágica de Intereconomía

Entrevista en Intereconomía a Max e Isabel Lacruz sobre dos libros publicados por Editorial Funambulista: La reina de corazones, de Wilkie Collins, y Cartas de amor, de Fernando Pessoa

jueves, 20 de diciembre de 2012

Alehop en BiblogTecarios

portadaalehopjoseantoniofortunyAlehop es una fantástica historia llena de giros a cada cual más surrealista y esperpéntico narrada con un lenguaje sencillo. En un principio puede parecer relajada y desenfadada, un mero entretenimiento para una tarde de domingo pero tras las primeras páginas ya no cabe el engaño: estamos ante una crítica sutil, nunca mordaz, de la sociedad actual.
Los protagonistas son una pareja de ancianos de vida y gustos sencillos que se ven envueltos en rocambolescas situaciones tras quedar ella impedida. Las gestiones que realiza el anciano para solicitar ayuda nos enfrentan a distintos estamentos sociales y visibilizan las dificultades que atraviesan las personas vulnerables ante la arbitrariedad de la vida.
Sinopsis: Un misterioso circo llega a un pueblo remoto. Mientras la población se queda hipnotizada por el espectáculo tan vanguardista que se despliega ante ella, una pareja de ancianos trata de solucionar lo que es, a todas luces, un insignificante problema doméstico. Sin pretenderlo, se verán involucrados en una aventura trepidante, en una compleja trama -en la que el circo y su sibilino mánager tendrán su papel- que les llevará hasta límites insospechados.
Alehop es una original comedia negra que, bajo una apariencia de historia desenfadada, hace aflorar con sutil maestría temas universales como el abuso de poder, la confrontación ideológica, la manipulación de las masas...
José Antonio Fortuny firma ahora una parábola sobre el desamparo de los más vulnerables en una sociedad hedonista y, para mucha gente, directamente hostil.
Crítica personal: 
Cuando me ofrecieron la posibilidad de reseñar el libro me comentaron que era una comedia negra y mi mente separó las dos palabras. Por un lado vino la imagen de Eduardo Mendoza y por el otro los recuerdos de las novelas de Raymond Chandler. Ambos autores de lecturas que disfruté este verano. Inmediatamente la perspectiva me sedujo pues en los últimos tiempos me dedico a sesudas lecturas profesionales y me apeteció un poco de aire fresco que rememorara ese placer estival y a la vez calmara mi espíritu de lecturas útiles con un poco de crítica social.
Con este punto de partida no es extraño que haya quedado gratamente sorprendida. Nada que ver con mi idea y encantada de ello. El autor muestra un enorme cariño por los personajes. En ningún momento se hacen odiosos o generan rechazo; en algunos casos despiertan ternura y en otros, comprensión o aceptación. En una crítica social tan certera y poco benevolente uno espera la sensación de rechazo o dolor; sin embargo consigue que el lector evoque la actualidad, se plantee preguntas y reflexione.
En cuanto al aspecto narrativo, la trama no muestra flecos sueltos sino una sólida urdimbre; el climax no decae, la concatenación de acontecimiento resulta lógica y los personajes están muy bien construidos. El lenguaje no es recargado, ni sobra ni falta una palabra o frase, y el vocabulario es rico y preciso. En resumen, es una obra muy cuidada de principio a fin.
No soy una persona que habitualmente recomiende lecturas sino es a través de la emoción que transmito al hablar de ellas o conozca muy bien a mi interlocutor. En este caso me voy a hacer eco de las palabras de Rosa Montero que reproducen muy bien lo que yo diría: "una farsa negrísima, angustiosamente divertida, ingeniosa, inteligente y muy actual".

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miércoles, 19 de diciembre de 2012

'El castillo de Lesley', de Jane Austen, en el blog Carmen y amig@s



"Érase una vez el señor Johnson que tenía unos cincuenta y tres años, un año después tenía cincuenta y cuatro..."

Entre 1787 y 1793 Jane Austen escribió algunas obras de juventud-  tenía entre 12 y 18 años- que recopiló en tres Volúmenes (I-II-III) según ella misma los llamó, y que no se publicaron hasta 1922. En El castillo de Lesley se reúnen textos de los dos primeros volúmenes. Del primero, Frederic y Elfrida, Jack y Alice, Henry y Eliza, Mister Harley, Sir William Mountage, Amelia Webster, La visita, Las tres hermanas, y La Historia de Inglaterra y El castillo de Lesley del volumen 2.
 
La risita cómplice que provoca la ingenuidad de estos textos se esboza ya con la lectura de las dedicatorias, muy de andar por casa: a su padre, a sus hermanos, a su hermana Cassandra, a la amiga de la familia, Marta..
"A la señorita Lloyd 
Mi querida Marta: 
Como testimonio de la gratitud que siento por su reciente generosidad hacia mí, acabando mi capa de muselina, pido permiso para ofrecerle esta pequeña producción de su sincera amiga,
La autora"
Ilustraciones de Cassandra Austen para La historia de Inglaterra
Las obritas, algunas de ellas inconclusas, ya muestran el humor sarcástico e incisivo que más tarde manejará con destreza en sus obras de madurez. La lectura de estos textos nos presentan una Jane Austen observadora del mundo, de su mundo y sus costumbres. Y una jovencita con opiniones propias y con carácter, como se puede comprobar en su La Historia de Inglaterra...
"La historia de Inglaterra desde el reinado de Enrique IV hasta la muerte de Carlos I 
por 
una historiadora prejuiciosa e ignorante"
Y desde luego Jane Austen da rienda suelta a sus filias y fobias. Un visión muy personal de la historia y muy simpática, todo hay que decirlo. Estos pequeños ensayos además están acompañados de las ilustraciones que de algunos de los monarcas hizo Cassandra Austen. Lo bien que se lo debieron pasar las dos hermanas, la una escribiendo, la otra dibujando y haciendo a los demás miembros de la familia partícipes de su labor.

lunes, 17 de diciembre de 2012

"La señorita Julie", de Strindberg, en el blog Librario íntimo




Estamos en la cocina de la casa del conde y en ella, entre fogones, sartenes, mesas bastas y algún especiero, va a desarrollarse una acción de lo más peculiar e inesperada: Julie, la hija y heredera, asiste a un baile en el que confraterniza con la servidumbre y muestra con ellos una liberalidad tan extrema, tan impropia, tan incómoda, que produce una inquietud generalizada. En un sistema jerárquico y clasista, las concesiones no son nunca juzgadas con agradecimiento sino con suspicacia... salvo en el caso de Jean, un criado ambicioso y de espíritu soberbio que ve en esta situación equívoca la gran oportunidad de obtener los favores sexuales de la señorita Julie, icono erótico y estamental que le perturba desde la infancia. Con el auxilio de la cerveza, del baile y, sobre todo, de la oratoria (que ha desarrollado escuchando a sus superiores), el astuto Jean envolverá a la imprudente joven en una tela gelatinosa hacia la que se abalanza.
Kristin, la cocinera, que es medio novia de Jean, explica los devaneos de la señorita utilizando una clave fisiológica («Tiene el periodo y entonces se porta siempre de una manera rara», p.47); pero August Strindberg prefiere entregar a los lectores una interpretación más centrada en el ámbito psicológico. Así, comprobamos que el nivel simbólico de sus ensoñaciones delata con claridad a los protagonistas: la señorita Julie ha imaginado más de una vez que se encuentra en lo alto de una columna (como Simón el Estilita o el clérigo Fermín de Pas) y siente deseos de arrojarse, hacia el suelo o el subsuelo; Jean se figura tumbado a la sombra de un árbol y anhela trepar hasta un nido altísimo «donde está el huevo de oro» (p.54). Es imposible retratar con más exactitud los temperamentos de una y otro. Pero no pensemos que las burbujas psicológicas acaban en esa secuencia: las descubrimos también en el escalofrío que recorre la piel y el corazón de Jean cada vez que se acuerda de las botas relucientes y señoriales del conde (p.68) o en la vertiginosa escena sádica en la que el criado corta con un hacha el cuello del jilguero de Julie (p.93): hacer daño, humillar y verter sangre (virginidad) son símbolos caros al psicoanálisis. Con sus provocaciones sexuales hacia abajo, la señorita Julie habilita inonscientemente las altanerías hacia arriba de Jean. Y cuando quiere ponerles un freno ya imposible, restableciendo el mármol del status («Los criados serán siempre criados»), escucha la réplica desafiante, brutal, crecida del muchacho («Y las putas, putas»).
En ese punto de inflexión de la obra (cuando las tornas se cambian y es Jean quien se hace con las riendas) comienza el análisis sin duda más interesante del drama: un criado que vislumbra en este desliz de su señora la ocasión única del medro... y una chica a la que el bochorno invade y que se imagina abofeteada por el qué dirán social. August Strindberg (Estocolmo, 1849), hombre de importantes desequilibrios psíquicos cuya biografía, escrita por Jorge Guinart, aparecerá también en el sello Funambulista, introduce aquí el bisturí con tanta precisión como falta de misericordia, diseccionando a sus personajes hasta el más pequeño recoveco, para inquietud y zozobra de los lectores, que se quedarán mudos de asombro cuando asistan al espeluznante giro final de la pieza.

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jueves, 13 de diciembre de 2012

Escarabajo Hitler, de Ned Beauman, en La Nueva España


Mi mundo con dos lunas: Alehop, de José Antonio Fortuny




Niños y mayores, bienvenidos al maravilloso mundo del circo Walter. Pasen y disfruten del mayor espectáculo del mundo donde la diversión está asegurada. Presten mucha atención, la función está a punto de comenzar...
A un pequeño pueblo, de cuyo nombre el autor no quiere acordarse... No, esperad que ese es otro libro. Empecemos de nuevo. A un pequeño pueblo, cualquiera, ya que no conocemos su nombre ni dónde está ubicado, llega un circo que se dirige a la capital. El alcalde verá la oportunidad de contratarlo y que se quede una temporada en el pueblo como manera para congraciarse con sus conciudadanos. El circo trae la alegría al pueblo, el éxito es absoluto y la población acude en masa a ver sus espectáculos. El circo se convierte en un fenómenos social que une al pueblo.
Pero no todo el mundo es feliz, al otro lado del trapecio, como si de la otra cara de una misma moneda se tratase, un anciano tiene un problema aparentemente trivial: le duele la espalda. Ese dolor de espalda traerá múltiples problemas encadenados, ya que su mujer necesita de su ayuda para poder levantarse de la cama donde está prostrada. Como un Quijote de la era de la burocracia, el anciano emprenderá su cruzada para lograr que le concedan ayuda asistencial a su mujer. Por el camino encontrará bastantes obstáculos y su vida dará un giro inesperado que hará que esta dramática historia poco a poco vaya tomando tintes de humor negro llegando a cotas rocambolescas que nos harán plantearnos muchas cosas: la insolidaridad, el aislamiento, la corrupción del poder o la manipulación que sufrimos por parte de los medios de comunicación.

"Llega un momento en el que uno se cansa de buscar teorías moralizadoras que
hagan más llevaderas sus circunstancias, en el que uno se harta de luchar contra
viento y marea; sabe que la ayuda de los demás nunca llegará, y se vuelve práctico.
Tiene que hacerlo si quiere sobrevivir"

Este circo es algo más que un circo, es una bella metáfora, es el circo del mundo en el que cada uno cumplimos una función dentro de ese entramado superior que es la sociedad. Una sociedad que nos trata como a marionetas y en la que, a veces, suceden cosas tan absurdas que parecen salidas de la imaginación de algún ser muy obtuso. Ya en el siglo I los romanos sabían que un pueblo que tiene el estómago lleno y está entretenido no causa problemas a los políticos, de ahí viene la locución latina "panem et circenses" (pan y circo).  Esta máxima es llevada al extremo en esta sátira mordaz de José Antonio Fortuny. En esta función podemos encontrar alcaldes acomplejados con ansias de poder, ancianos que hacen equilibrismos por sobrevivir, mánagers de circo con oscuras intenciones, líderes de la oposición con ganas colgarse medallas, periodistas dispuestos a todo por medrar, productores lujuriosos dispuestos a transformar el drama en espectáculo, sectas extraterrestres... Nada se libra de la crítica de Jose Antonio Fortuny que con este libro nos muestra una historia que, aunque resulta rocambolesca, no se nos hace del todo ajena puesto que todos vivimos cosas parecidas pero a menos escala en nuestro día a día. Y es que, en el fondo todo lo que cuenta es la verdad, aunque exagerada con un toque genial de humor negro para que apreciemos nuestros propios defectos.
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"Cartas de amor", de Fernando Pessoa, en el blog Cómo hablarte

CARTAS DE AMOR
FERNANDO PESSOA
Editorial: FUNAMBULISTA 


Sinopsis:

Fernando Pessoa, uno de los escritores no sólo en lengua portuguesa más importante del siglo XX, que publicó en vida un sólo libro en «la lengua que era su patria», y que, según el crítico Harold Bloom —El canon occidental— es el más representativo poeta del siglo XX, encaja en la máxima del Nobel Octavio Paz, cuando afirma que «los poetas no tienen biografía; su obra es su biografía» y, refiriéndose a Pessoa, «nada en su vida es sorprendente, nada excepto sus poemas».Con todo, la cincuentena de cartas que aquí presentamos —hoy de dominio público— a la joven Ophélia Queiroz, que entró de mecanógrafa en las oficinas de la Baixa lisboeta donde él ya traducía correspondencia comercial, permiten vislumbrar la personalidad del poeta, el apasionamiento de un enamorado, su ternura, modestia, dignidad, sentido del humor y, sobre todo, la vocación por su obra literaria, así como pinceladas de una psique fragmentada, terreno abonado para la creación de los heterónimos, uno de los cuales, Alvaro de Campos, se presenta también ante Ophélia en estas cartas. De él es el poema escrito en 1935, un mes antes de la muerte de Pessoa, a los 47 años, de una cirrosis hepática «Todas las cartas de amor son ridículas», que estas misivas tan bien desmienten.

 Opinión personal:

Si habéis leído el "LIBRO DEL DESASOSIEGO" os va a sorprender su estilo narrativo. Parafraseando uno de sus poemas escrito bajo el heterónimo Alvaro Campos... "Todas las cartas de amor son ridículas. No serían cartas de amor si no fuesen ridículas". Él mismo lo admite y debo añadir que a veces se dirije a ella de una forma tan cursi que hasta resulta divertida. Están divididas en dos etapas, unas en 1920, época en las que él está enfermo y parece que no solo siente mejoría cada vez que Ophélia le contesta sus cartas sino que eso le hace muy feliz. Al final de esta primera parte las cartas se distancian más en el tiempo hasta llegar a ser inexistentes durante 9 años. En la segunda parte vuelven a retomar su difícil relación, la correspondencia dura un breve espacio de tiempo (4 meses). En el postfacio, importante por las explicaciones que da para entender mejor el sentido de esas cartas, hay algunas escritas por Ophélia así como algún poema. Uno es un acróstico dedicado a OPHÉLIA.

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viernes, 7 de diciembre de 2012

Muerte en el Café Gijón en El Imparcial


Se nota que hace años que no voy por Toledo. Tantos que, en mi anterior columna, emplacé el asador de “Cándido” allí, en vez de en Segovia. Pero vamos, que tenía más en mente fomentar eso del cochinillo que el tema geográfico. Pido disculpas de todos modos, pues nada más lejos de mi intención que contribuir a excitar los ánimos del soberanismo segoviano…
Tampoco es Toledo el único sitio donde he dejado de prodigarme. Por ejemplo, desde que abrí casa en Sevilla, no sé si perdí mi silla, pero está claro que mis apariciones por el “Café Gijón” principiaron a espaciarse. Tampoco me conté nunca, la verdad, entre los asiduos de toda la vida. Que recuerde, lo frecuenté especialmente en una época en que quedaba citado allí con Jesús G. de la Torre, una vez a la semana, para divagar sobre las andanzas de Rafael de Paula. No los martes, claro, pues, ese día, él tenía en otra mesa la tertulia de pintores con Juan Giralt, Joaquín Pacheco, Pérez Vicente y otros. Jesús me metía prisa para rematar mi “Diario de un paulista”, estancado en brazos de la pereza inoculada por mi vida noctámbula de entonces, y casi, casi me obligaba a llevarle un nuevo capítulo cada semana. Lo cierto es que terminé ese libro gracias a su empeño.
En aquellos encuentros, coincidía mucho con Gonzalo Torrente Malvido y Mariano Tudela, y a veces se nos unían por un rato Pepe Dominguín o Pepe Díaz. Este último, no era de Paula. Le gustaban los toreros bastos y arrojados. De todos modos, alguna que otra tarde se adosó a nuestra reducida reunión.
De lo que nunca fui testigo ni tuve noticia fue de ningún asesinato, y menos del cariz del imaginado y relatado por Rubén Loza Aguerrebere en su novela “Muerte en el Café Gijón” (Funambulista), una intriga en la que, como señala en el postfacio Germán Yanke —quien, lo mismo que Vargas Llosa, hace un cameo en la trama- hay que averiguar no la identidad del culpable, sino la del inocente. Una ficción sobre la maldad desnuda, sobre el mal sin otro motivo ni más causa última que el susurro deslizado en el oído de su ejecutante por el Gran Seductor. Ese Mal con mayúsculas que, para nuestro pavor, no deja ni siquiera la huella del remordimiento. Algo muy grave, pues es en esa punzante sensación de culpa donde reside, a veces, el homeopático remedio que vuelve a encarrilar a uno por la correcta senda: en la distinción —a menudo, tan nítida- entre el bien y el mal. La conciencia de esa barrera separatoria es una de las cosas buenas que aporta, lector, haber sido educado en colegio de curas (o de rabinos o ulemas, castas tampoco mancas en esos menesteres).

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"Las segundas criaturas" en Análisis Digital


Hoy volvemos a encontrar un libro plagado de referencias, de anécdotas y que dialoga con otros libros y autores, es decir, un libro intertextual. Esa es una de las gracias de nuestra propuesta de hoy Las segundas criaturas, de Diego Cornejo Menacho –Editorial Funambulista- pero no la única.
Además, el libro nos acercará a la vida de esos escritores hispanoamericanos que asombraron y renovaron a la literatura europea por medio del célebre boom, tantas veces mencionado en estas páginas.
Las peculiaridades y manías de los escritores que habitan esta novela nos harán vivir una especie de revista del corazón muy bien escrita y con forma de novela. De modo que el autor se anticipa a comentar que se trata de una ficción, aunque los nombres de algunos de los personajes sean más que conocidos.
Y esa es otra de las gracias del libro, que tiene el salero y las formas de una novela, se lee como tal y no nos resulta nada pesada. Todo lo contrario, estoy seguro de que muchos de nuestros lectores se precipitarán en sus páginas con avidez para avanzar en esta trama tan entretenida.
Desde el punto de vista lingüístico, los amantes del español de América encontrarán giros y expresiones que se pueden seguir perfectamente sin entorpecer la claridad de la lectura, pero que le dan a esta un toque exótico que resulta muy interesante.
Toda la obra gira en torno a la vida de Marcelo Chiriboga, según reconoce el autor Diego Cornejo Menacho se trata de “una figura que cruza varios textos de dos importantes figuras de la narrativa latinoamericana del siglo XX, y en esta novela se completa el corpus literario del personaje que crearon José Donoso y Carlos Fuentes”
A la hora de decir si es una novela para mujeres o para varones volvemos a mi viejo argumento de que es una obra en la que los varones se podrán ver comprendidos y reflejados, sobre todo, los que vivieron su juventud en los años 60 y 70. Las mujeres, por su parte, podrán comprender un poco mejor a sus maridos, sus padres o sus abuelos.
Por otro lado, hay personajes femeninos que tienen también mucha fuerza, y quizás, un modo de pensar y obrar “de vieja escuela” podríamos decir, que también resultan muy interesantes.

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"La señorita Julie" en Melibro


La señorita Julie‘La señorita  Julie, August Strindberg’. Funambulista

Traducción: Jesús Pardo
‘La señorita Julie’ es una obra con un argumento muy sencillo: durante la noche de San Juan, Julie, la hija del conde, se ha dejado seducir por Jean, el criado.
Escrita en 1888, La señorita Julie supone el nacimiento del teatro moderno, que es precisamente lo que el autor sueco August Strindberg (1849-1912) pretendía, tal y como explica en el prólogo que precede a la obra: «En el drama que aquí se ofrece no he tratado de hacer nada nuevo –porque ello no es posible–, sino simplemente, modernizar la forma de acuerdo con las exigencias que considero que el hombre nuevo puede formular a este arte».
Con las acotaciones justas, Strindberg describe el escenario donde va a suceder la tragedia: la cocina de la residencia del conde. Los tres personajes que la ocupan, con sus diálogos y sus acciones hacen el resto. Julie, Jean y Kristin (la cocinera) no dialogan a golpe de réplica perfecta y respuesta rápida sino que, tal y como sucede en la realidad, conversan dejando cuestiones en suspenso, dudas en el aire que reflejan las tensiones que habitan dentro de sí mismos y entre ellos.
La joven Julie no se comporta del modo adecuado a su rango. Pero ¿qué motivos tiene para actuar de ese modo? A lo largo de la obra se van descubriendo las diversas razones que motivan a la protagonista y que la abocan a un trágico final. Precisamente porque ni Julie ni Jean son personajes planos, cuentan con más de una motivación para comportarse del modo en que lo hacen: el lector, irá componiendo el perfil psicológico de los mismos a medida que estos dejen ver más allá que lo que indican sus rangos de ama y criado.
La tensión entre ambos yla dureza de sus palabras aumenta, tal y como queda reflejado en estas palabras que Jean dirige a la señorita Julie: «¡Zorra de criado, putón de lacayo, cierra la boca y vete de aquí! ¿Es que vas a echarme en cara que soy grosero? Ninguna mujer de mi clase se comportaría jamás como te has comportado tú esta noche.» A medida que se aproxima el día, la situación se hace más insostenible y va quedando patente que no hay una solución posible para la tragedia de Julie, sin que su honor salga maltrecho. Y observando todo ello Kristin que es, como nosotros, el testigo de la caída de Julie y que representa el orden «natural» de las cosas, que debe permanecer inalterable, pues es así como todo encaja dentro la sociedad, ocupando cada uno su lugar sin aspirar a más o, como Julie, rebajarse a menos.

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martes, 4 de diciembre de 2012

Pιαησ dє Azύсαr: Reseña de "Escarabajo Hitler"

Reseña de "Escarabajo Hitler"

Título: Escarabajo Hitler
Autor: Ned Beauman
Páginas: 400
Editorial: Funambulista
Sinopsis aquí.




Opinión:

Empecé este libro la semana pasada, sin saber que me iba a encontrar, ya que no había leído ninguna reseña de él, y me llevé una grata sorpresa, tanto que me duró tres días. 
Este libro, de complicada trama,  trata de dos historias diferentes que convergen, por un lado a la víspera de la Segunda Guerra Mundial, Seth Roach, pasa de ser un boxeador homosexual entregado a la bebida, a ser el objeto de estudio del enclencle pero aristócrata (y entomólogo) Phillip Erksine, mientras éste se dedica a practicar la eugenesia con una raza muy especial de escarabajo. Por otro lado, ya en la actualidad, Kevin, un enfermo de trimetilaminuria y profundo interesado en el coleccionismo de objetos nazis intenta resolver un rompecabezas planteado por Roach y Erksine, años atrás.
Aunque la trama parezca pesada e incluso rozando la pesadez de los temas históricos o políticos, uno no debe engañarse con esta brillante ópera prima del escritor inglés Ned Beauman, ya que si tuviera que definir su género, sin duda diría que se trata de una novela de humor negro, perfectamente documentada y enmarcada en la época, con un mordaz sentido del humor, y una picante visión de los seguidores nazis por Europa antes de la Segunda Guerra Mundial, sin duda una obra maestra que mezcla la historia, la filosofía, la entomología e incluso el sexo, de una forma morbosa y simpática que uno no debe perderse, se trata de una historia que engancha desde la primera página, muy visual, muy imaginativa, en definitiva y en mi opinión es el mejor libro que ha pasado por mis manos en años, asegurando una entretenida lectura y por qué no decirlo, una lectura lúcida que nos anima a curiosear y a comparar datos. Sin duda es una apuesta sorprendente que os animo a que leáis. 

El libro tiene además una presentación impoluta, muy cuidada, con un tamaño muy manejable que invita a la lectura, vayas donde vayas. 
(Esta imagen os resultará familiar si tenéis o decidís leer el libro)

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lunes, 3 de diciembre de 2012

"Alehop" en El placer de la lectura

Alehop de José Antonio Fortuny

Escritores valientes hay muchos. Sin valentía y arrojo la escritura es un arte introspectivo, con esas características se convierte en un bien universal. No obstante la valentía de los escritores contrasta con la tozudez de los editores, quienes muchas veces niegan la calidad de los noveles en pro de los intereses económicos. Alehop es una obra valiente escrita por un hombre valiente y editada por otro hombre valiente. De tal conjunción surge una obra muy diferente de aquellas que montan cabeceras en las librerías propiedad de otras editoriales. Alehop es un grito, un grito de dolor, de burla, de descaro.
Farsa, fábula, parábola, cuento para adultos, cualquiera de estos calificativos definen Alehop. Desde su comienzo el lector percibe que el mundo que narra no es real. Fortuny intenta una historia universal de la sociedad actual reduciéndola al microcosmos de un pueblo, un alcalde, un líder de la oposición, un circo, su manager, una pareja de ancianos,   una vecina, un periodista y su jefe. Pero con este puñado de personajes -arquetipos de millones de personas- monta una partida de ajedrez capaz de  dejar desnudo al mundo de hoy con todos sus estamentos.
La historia inicial -hay muchas más- es sencilla. Un circo llega a un pueblo creando una expectativa inusual. Su alcalde ve una oportunidad política en él. Mientras, una pareja de ancianos ve como la movilidad de ella la incapacita incluso para levantarse por lo que necesitan ayuda exterior. El anciano acude al alcalde para buscar soluciones pero el circo parece acaparar toda su atención.
Desde esta casilla inicial Fortuny juega a la oca con el lector, a veces avanza de casilla en casilla contado detalles sencillos, otras salta en la historia semejando al cambio de oca, y algunas más parece que retrocedemos varias rondas al punto inicial. Su imaginación es desbordante, su capacidad de crítica aún más.
En conjunto Alehop sorprende por su contenido, su forma de narrar, su voraz ironía, su grito silencioso en forma de ayuda y por lo fácil y rápido de su lectura pese a sus 350 páginas.
Su autor está impedido por una grave enfermedad neuromuscular (atrofia muscular espinal) que progresivamente ha ido paralizando todo su cuerpo, pero que no le ha privado de su capacidad para comunicar ni de una de visión especial de la existencia.

Perdidos en la Atlántida: NOVEDAD: Escarabajo Hitler. Ned Beauman. Funambuli...

"Delicioso debut, salvaje y trazado con maestría."
The Observer.



"Seré muy breve. Durante los últimos cuatro años he estado estudiando a los insectos. No hay prácticamente nada que no sepa acerca de los escarabajos. Pero ya he visto bastantes escarabajos. Quiero estudiar a los seres humanos. Y usted es el individuo al que más desearía estudiar, especialmente desde que tomé nota de su peculiar fisonomía."



Después de varios días, volvemos a la carga con una maravillosa novela. Una obra cargada de simbolismo y que tiene partes crueles a la par que sumamente inteligentes. La obra de un debutante que le permitió a su autor ganar el Writers´Guild Award for Best Fiction Book. Una auténtica lectura de calidad.
La novela.

La novela se forma fusionando dos historias paralelas que ocurren en diferentes épocas. Por un lado, tenemos a kevin Broom, conocido también como Fishy, un coleccionista de objetos nazis que vive en el Londres de hoy. Su curiosidad lo llevará a verse involucrado en una trama de asesinatos alrededor de una carta que Adolf Hitler le envió al entomólogo Erskine, aristócrata que descubrió una raza superior de escarabajos en la década de los 30.
Por otra parte, la historia de Seth Roach complementará la narración, Seth Roach es un boxeador judío que será objeto de estudio por Erskine en una investigación sobre la eugenesia en Inglaterra durante los mencionados años 30.
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miércoles, 28 de noviembre de 2012

Los libros de mi vida: Alehop -reseña


Había leído cosas muy positivas sobre la novela de José Antonio Fortuny. He podido comprobar que todas y cada una de ellas son ciertas.

'Alehop' es una novela distinta, es como una comedia ácida e inteligente, pero al mismo tiempo también tiene mucho de reflexión. Creo que es más que probable que sea la novela más pensada que haya leído en este año. Algunas frases, algunos pasajes son sencillamente perfectos. Están bien pensados, bies descritos, bien estructurados dentro de la historia: simplemente encajan como si fuera fichas de un puzzle. Creo que 'Alehop' contiene bastantes dosis de realidad y muchas posibles lecturas dentro de sus párrafos; para mi es de ese tipo de novelas que se deberían leer y quizá también estudiar, pero sobre todo leer y comentar en el bachillerato. Hay muchas cosas muy buenas que se pueden trabajar al margen de la trama. Es un texto interesante, que muestra realidades a veces crueles pero siempre vistos con comicidad, que dudo que deje a nadie indiferente.  
La novela de Fortuny (qué bueno es este tío) es pequeñita en formato pero enorme en calidad. Una pequeña sátira social que se podría aplicar a la realidad en muchísimos momentos. Sin lugar a dudas me he encontrado en ella a un autor al que no pienso perder la pista. Me ha gustado mucho el libro, lo recomiendo para lectores y para no lectores, a todos ellos los hará pensar y valorar su propia vida.
Podría extenderme mucho pero sólo diré: MUY recomendable.

P. Llamedo 
Con la colaboración de J. A. Fortuny y Editorial Fonambulista. 


Un misterioso circo llega a un pueblo remoto. Mientras la población se queda hipnotizada por el espectáculo tan vanguardista que se despliega ante ella, una pareja de ancianos trata de solucionar lo que es, a todas luces, un insignificante problema doméstico. Sin pretenderlo, se verán involucrados en una aventura trepidante, en una compleja trama —en la que el circo y su sibilino mánager tendrán su papel— que les llevará hasta límites insospechados.

Alehop es una original comedia negra que, bajo una apariencia de historia desenfadada, hace aflorar con sutil maestría temas universales como el abuso de poder, la confrontación ideológica, la manipulación de las masas…

Tras su libro testimonio, Diálogos con Áxel, José Antonio Fortuny firma ahora una parábola sobre el desamparo de los más vulnerables en una sociedad hedonista y, para mucha gente, directamente hostil.

«El anciano era una persona tranquila. No era ni guapo ni feo, ni alto ni bajo. Era uno de esos seres que, si de repente se marchaba de un grupo, costaba llegar a darse cuenta de su ausencia; y cuyas pisadas, al franquear un umbral doméstico en un día lluvioso, apenas dejaban huella…

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martes, 27 de noviembre de 2012

Alehop, una sonrisa a cambio de un motivo para seguir viviendo (Periodistas en español)


LIB-AlehopAlicia Villamir “El anciano era una persona tranquila. No era ni guapo ni feo, ni alto ni bajo. Era uno de esos seres que, si de repente se marchaba de un grupo, costaba llegar a darse cuenta de su ausencia; y cuyas pisadas, al franquear un umbral doméstico en un día lluvioso, apenas dejaban huella…”
Un matrimonio de ancianos lleva una plácida existencia en un pueblo cualquiera. La mujer, debido a los achaques de la edad, depende del marido que le ayuda a levantarse de la cama. Cuando el marido sufre un dolor de espalda que le impide hacer esfuerzos, acuden al ayuntamiento a pedir ayuda, convencidos de que su pequeño problema va a tener una rápida solución. Mientras tanto llega al pueblo un misterioso circo, desatando una gran euforia y fascinación en sus habitantes. Para mantener el circo, y su predicamento sobre el pueblo, el alcalde irá recortando cada vez más la escasa ayuda que había concedido a los ancianos... A partir de aquí la pareja se verá involucrada en una aventura surrealista, hilarante, para tratar de sobrevivir.
Alehop –de “más difícil todavía”-, novela de José Antonio Fortuny, es una radiografía de nuestra sociedad actual. Por ella desfilan políticos corruptos, asociaciones que sólo cuidan sus propios intereses, programas de televisión basura, charlatanes, timadores dispuestos a sacar hasta el último euro a sus víctimas... Alehop es una original comedia negra que, bajo la apariencia de historia desenfadada, hace aflorar con sutil maestría temas universales como el abuso de poder, la confrontación ideológica, la manipulación de las masas y también una parábola sobre el desamparo de los más vulnerables en una sociedad hedonista y, para mucha gente, directamente hostil. Una magnífica sátira social repleta de humor negro y de verdades como puños de la que la crítica especializada ha dicho que es "una historia tan actual que podría extrapolarse a cualquiera de los colectivos más vulnerables" (Bibliodiversidadfuncional).
José Antonio Fortuny nació en Mahón (Menorca) en 1972. Su vida se ha visto condicionada, desde muy temprano, por una grave enfermedad neuromuscular que progresivamente ha ido paralizando todo su cuerpo pero no le ha privado de la capacidad de comunicar, ni de sus ganas de vivir. Actualmente escribe mediante un programa de voz.
Dice que empezó a leer mucho cuando era un niño, obligado como estaba a tener que pasar mucho tiempo en casa, mientras que sus amigos salían a divertirse. Y así, poco a poco, se convirtió en un gran lector, hasta que sintió la necesidad de escribir. Su escritura diaria es también un ejercicio para mantenerse mentalmente en forma.

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lunes, 26 de noviembre de 2012

Artículo de Luis Fernando Moreno Claros en Babelia sobre "Rehenes", de Stefan Heym.

Estupenda novela de Stefan Heym



Stefan Heym
Funambulista publicó el pasado verano la hermosa novela del alemán Stefan Heym "Rehenes", en traducción de Cristina García Tornel. "Babelia" ha publicado hoy la reseña que escribí sobre ella. Como hay que leerla a través de la aplicación "Kiosko y más", dejo aquí el texto original que envié al diario.

Contra las mentiras y la brutalidad fascista
Stefan Heym
Rehenes
Traducción y postfacio de Cristina García-Tornel
Funambulista, Madrid, 2012, 448 páginas, 21 euros.
El escritor alemán de origen judío Stefan Heym —pseudónimo de Helmut Flieg (1913-2001)— es casi desconocido en España. Alfaguara publicó su novela Ahasver en 1990 con escaso eco. Pero Rehenes, distinta de la anterior, tiene cualidades para llamar la atención sobre la obra de este resistente, amante de la libertad y gran escritor que fue Heym. De espíritu rebelde ya en su juventud, los nazis le cobraron ojeriza y tuvo que exiliarse en Praga. Una beca le permitió estudiar en Norteamérica y en Nueva York se estableció como escritor independiente y periodista. Regresó a Europa en 1944, como miembro del ejército aliado.
Heym como combatiente aliado 
Rehenes (1942) fue escrita en inglés y nada más aparecer se convirtió en un éxito de ventas estadounidense. En 1943, el mismo año de “Por quién doblan las campanas”, se filmó con la hoy centenaria Luise Rainer y Arturo de Córdoba en los papeles estelares. Heym hubiera permanecido más allá del Atlántico, lejos de Europa, pero La “caza de brujas” de MacArthur lo conminó a regresar y establecerse en la RDA, donde residió hasta la caída del Muro; aunque nunca se plegó al régimen autoritario comunista, al que criticó sin empacho. Él mismo tradujo al alemán Rehenes bajo el título de El caso Glasenapp (1958); es en esta versión —revisada y aumentada— en la que se basa la excelente traducción castellana, que mantiene el título original.

Corre el mes de octubre del año 1941, Praga sufre bajo el poder de los nazis. Unos oficiales alemanes borrachos se divierten en un café. El teniente Glasenapp (un blandengue que se ha enamorado sin remedio de una checa: la joven, valiente y bella Milada) llora la desesperación de su amor entre vómitos; baja a los aseos y desaparece sin dejar rastro. ¿Rapto y asesinato? ¿Un golpe de la resistencia checa? Los camaradas del desparecido detienen a cuantos clientes se encuentran en el local, que terminan en las celdas de la Gestapo como rehenes. Al poco se proclama que se fusilará a veinte de ellos si no aparece el asesino. Este inicio da pie a una trama absorbente, con personajes tan singulares como el camaleónico Janoschik, el recio activista Breda y la mencionada Milada en el bando de los personajes nobles y valientes. Entre los rehenes, destacan el doctor Wallerstein, un sabelotodo preocupado sólo por que sus observaciones psicológicas pasen a la inmortalidad; el bombástico actor Prokosch, quien sin saberlo se encuentra encerrado con el amante de su esposa: Lobkowitz. Y un “pez gordo”, el judío Lev Preissinger, un poderoso traidor que ha vendido su patria a los nazis. En contra de todos ellos, los nazis: el gélido Heydrich, “protector de Bohemia y Moravia” (“El carnicero de Praga”), y su subalterno, el coronel Reinhardt, un mediocre pavo hinchado de uniforme que se cree listo y urde una trama letal para fusilar a los rehenes incluso sabiendo que Glassenapp se suicidó arrojándose al Moldava, un hecho que se revela al lector desde el principio de la novela.

LEER EN CIUDAD DE AZÓFAR, EL BLOG DE LUIS FERNANDO MORENO CLAROS

viernes, 23 de noviembre de 2012

El traductor Miguel Sáenz, elegido académico de la Lengua

Editorial Funambulista felicita a Miguel Saénz por su nombramiento en la RAE, un gran acierto por parte de la Academia (siempre hemos abogado por su nombramiento como académico). Miguel Saénz fue miembro del jurado del II Premio de novela Mario Lacruz, y tradujo un libro para nosotros. Estamos seguros de que su aportación a la Academia será de gran interés, vista la amplia trayectoria de Miguel Sáenz, su inmensa cultura y conocimientos y sus virtudes como traductor y escritor



Las traducciones de Miguel Sáenz se hacen con la silla "B "de la RAE

Miguel Sáenz, Premio Nacional de Traducción, especialista en importantes autores en lengua inglesa y alemana como William Faulkner, Günter Grass o Thomas Bernhard, fue elegido ayer académico de la Lengua, en segunda ronda de votaciones, para cubrir la vacante de Eliseo Álvarez Arenas. “Una gran alegría”, señaló Sáenz, para quien la traducción es la gran olvidada en la cadena de la literatura. “Ojalá mi entrada sirva para revalorizar un papel fundamental y sin embargo tan poco reconocido”.
La candidatura de Sáenz (Larache, Marruecos, 1932), que fue traductor de las Naciones Unidas en sus sedes de Nueva York y Viena, había sido presentada por los académicos Luis Goytisolo, Pedro Álvarez de Miranda y Margarita Salas, y se impuso a la del también traductor Antonio Pau. “Para mí es muy importante comprobar el respeto y el apoyo de tanta gente que admiro”, explicaba anoche este nuevo guardián de la lengua cuya actividad como traductor literario comenzó en 1976 con Carta breve para un largo adiós, de Peter Handke. Posteriormente tradujo la casi totalidad de la obra de Thomas Bernhard y el teatro íntegro de Bertolt Brecht. “Ser académico es un honor muy grande pero también es un puesto de trabajo y yo estoy dispuesto a trabajar”, aseguró ayer.
Especialista de la obra de autores de la talla de Goethe, Kafka, Alfred Döblin, Henry Roth, Christa Wolf, Joseph Roth, Salman Rushdie, W. G. Sebald, Michael Ende o Joseph Conrad, Saénz ha sido distinguido también con la Medalla Goethe, la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania y el Premio Nacional de Traducción de Austria. Pero, además, fue teniente auditor jurídico del Cuerpo Jurídico del Ejército del Aire y general auditor del Cuerpo Jurídico de la Defensa. “Creo que es la primera vez que alguien relacionado con la aviación entra en la academia y confío en que sean muy interesantes mis conocimientos de derecho aéreo”. En este mismo sentido se pronunció Darío Villanueva, secretario general de la RAE: “Es el primer representante del Ejército del Aire que entra en la Real Academia Española”. Para Villanueva, el nuevo académico será “muy útil porque conoce varias lenguas y tiene el talento de la escritura. Es políglota y en la Academia el trabajo del día a día se hace también teniendo en cuenta los diccionarios de otros idiomas”.
Tras una trayectoria en el ámbito jurídico entró en el cuerpo de traductores de la ONU
“Soy miembro de la Academia Alemana y espero que ese vínculo también ayude a un acercamiento entre ambas”, explica Saénz. “Espero, como homenaje a mis colegas de Naciones Unidas, estudiar un campo que me interesa mucho: el español hablado en los diferentes países hispanoamericanos”. Sobre su discurso de ingreso, el traductor se comprometió a ser lo más rápido posible: “Tengo que hacerlo antes de dos años. Pero espero tenerlo listo pronto para así poder ser miembro en pleno derecho”. (Elsa Fernández-Santos, El País, 23/11/2012)

jueves, 22 de noviembre de 2012

Los papeles de Casa Velha – Joaquim Machado de Assis en Indie Hoy

Los papeles de Casa Velha Los papeles de Casa Velha   Joaquim Machado de Assis libros
Joaquin Machado de Assis (1839-1908), ha sido una de las personalidades más singulares de la historia literaria de Brasil. Nacido en una familia de humilde condición -su padre era pintor de brocha gorda y su madre lavandera-, muy pronto quedó huérfano, por lo cual desempeñó desde niño un sinnúmero de trabajos disímiles. Su epilepsia y tartamudez no lo disuadieron de aspirar a ser un respetado escritor. Autodidacta, supo concretar con paciencia, su ambicionado deseo escribiendo piezas dramáticas, colaborando en diarios, además de estudiar por su cuenta varios idiomas como el francés, alemán y griego.
Su fama le llegó pasado los cuarenta años, con su acreditada antinovela Memorias póstumas de Bras Cubas (1881); libro que abre un período prolífico en su vida, y que se complementa con meritorios trabajos como Quincas Borba (1891) y Dom Casmurro (1899), sin desdeñar su optimista Memorial de Aries (1908). Estas obras, con sus aportes, ayudaron a madurar la profundidad en la novela y el cuento brasilero -hasta entonces-, géneros hundidos en el romanticismo pueril y monocorde. Sus relatos –más de doscientos-, reunidos en Papéis Avulsos (1882), Varias Histórias (1896), entre otras publicaciones póstumas, lo convierten -al igual que Leopoldo Alas “Clarín”, Gustave Flaubert, Antón Chéjov o Henry James-, en uno de los más completos y consolidados autores del siglo XIX.
El hecho que acabe de editarse la novela Los papeles de Casa Velha (Ed. Funambulista), originalmente publicada por entregas en 1885, es un acontecimiento notable. Traducida al castellano por primera vez gracias a Juan Sebastián Díaz Cárdenas, el público lector de habla hispana tendrá oportunidad de descubrir un singular libro de misterio y penetración psicológica.
La historia narrada es simple. Un reverendo decide visitar Casa Velha, una solemne mansión, con el fin de documentarse sobre la vida de un fallecido ministro del emperador brasilero Pedro I. Quien lo recibe es su viuda, Doña Antônia, que -además de venerar el recuerdo de su marido con orgulloso celo-, parece gobernar algo más que su fastuosa residencia. Pronto los personajes, comienzan a revelar sus complejas naturalezas profundas, desviando al clérigo de sus primigenias intenciones, centrándose en otras muy distintas. Félix y Lalau, la pareja de jóvenes enamorados representan el amor no correspondido, y uno de los eslabones medulares de esta historia finisecular brasilera.
El lector disfruta esta historia, como si fuese un inquilino más, hospedándose en Casa Velha. La decena de capítulos que conforman el libro, se extienden por sus salas frescas, sus vetustos recintos empedrados, donde Assis con mirada tersa, trata con sutileza temas tan espinosos como el matrimonio por conveniencia, el adulterio, el dinero. Por su eficaz detallismo en el estudio de los caracteres humanos, el autor se permitió decir a través de uno de sus personajes, frases mordaces como “tenía el rasgo pueril de hallar placentera casi cualquier cosa”, certera observación que no debe envidiarle en nada, a los aforismos irreverentes de Oscar Wilde.

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"Alehop" en abrirunlibro.com


José Antonio Fortuny nació en Mahón (Menorca) en el año 1972. Fue un niño de carácter alegre, recuerda con cariño jugar con sus amigos en la playa o en el patio de su abuela. Su vida se vio desde muy pronto condicionada por una grave enfermedad neuromuscular que progresivamente ha ido paralizando todo su cuerpo, pero que no le ha privado de su capacidad para comunicar ni de una visión especial de la existencia.
La lectura se convirtió en su compañera para tratar de comprender el mundo, en un arma para enfrentarse a la soledad. Escribe a diario como un ejercicio para mantenerse mentalmente en forma.
Sus reflexiones, su odisea vital, han quedado reflejadas en su primer libro que causaría impacto y tendría una buena acogida: Diálogos con Áxel (La Tempestad, 2003), y que fue publicado por Círculo de Lectores en 2006.
Amante de los retos, ha escrito ahora esta novela, en la que ha estado inmerso los últimos cinco años. Le apasiona el mar, disfrutar de una buena conversación, pringarse con un helado de chocolate.
‘A mí el lector me aporta una motivación para seguir viviendo; yo en cambio procuro hacerle pasar un buen rato y, si es posible, que esboce una sonrisa. Me parece un trato justo’.
De esta novela, otra grande como Rosa Montero ha dicho: ‘Una farsa negrísima, angustiosamente divertida, ingeniosa, inteligente y muy actual’.
Sinopsis:
Un misterioso circo llega a un pueblo remoto. Mientras la población se queda hipnotizada por el espectáculo tan vanguardista que se despliega ante ella, una pareja de ancianos trata de solucionar lo que es, a todas luces, un insignificante problema doméstico. Sin pretenderlo, se verán involucrados en una aventura trepidante, en una compleja trama —en la que el circo y su sibilino mánager tendrán su papel— que les llevará hasta límites insospechados.
Alehop es una original comedia negra que, bajo una apariencia de historia desenfadada, hace aflorar con sutil maestría temas universales como el abuso de poder, la confrontación ideológica, la manipulación de las masas… 
Tras su libro testimonio, Diálogos con Áxel, José Antonio Fortuny firma ahora una parábola sobre el desamparo de los más vulnerables en una sociedad hedonista y, para mucha gente, directamente hostil. 
‘El anciano era una persona tranquila. No era ni guapo ni feo, ni alto ni bajo. Era uno de esos seres que, si de repente se marchaba de un grupo, costaba llegar a darse cuenta de su ausencia; y cuyas pisadas, al franquear un umbral doméstico en un día lluvioso, apenas dejaban huella…’
Reseña:
La situación que nos describe José Antonio Fortuny en Alehop podría parecer una situación alegórica, pero… ¿Lo es? Pensadlo vosotros mismos: Una pareja de ancianos, ella en silla de ruedas, ante el repentino dolor de espalda del esposo que le imposibilitará levantarla de la cama y cuidarla como venía haciendo a diario, éste, se verá en la necesidad de solicitar ayuda a los servicios sociales para realizar lo que él llevaba tiempo haciendo: levantarla de la cama, asearla, sacarla a pasear al jardín de la casa en la silla de ruedas y volverla a acostar. En resumen, una vida digna.
Debido a los ineptos dirigentes de la población donde viven, desde el alcalde, a la oposición o a la estúpida burocracia a la que se ven sometidos los funcionarios del ayuntamiento del pueblo,  la pareja se encuentra desprotegida al ofrecerle los servicios sociales tan sólo unos días de ayuda a la semana: el resto de días, la anciana deberá permanecer postrada en la cama gracias a que los informes sobre la situación de este matrimonio es considerada como ‘un simple problema doméstico’. 
A partir de aquí, y con una trama totalmente delirante sobre las aventuras de este pobre matrimonio confundido y desbordado por los acontecimientos, la novela se convierte en una comedia de humor negro y ácido.  Sin llegar a conocer nunca el nombre de los ancianos (aunque son nombrados por el resto del pueblo, del que tampoco sabremos el nombre, como ‘carcamales’, ‘vejestorios’….), la novela abunda en la corrupción actual de nuestros dirigentes, y el desvío de recursos económicos hacia otras funciones. En resumen, el famoso ‘Panem et circenses’ (pan y circo)  al que nos vemos sometidos en la actualidad: donde es más divertido mirar el circo que nos han montado para nuestro deleite popular y comer cada día sin preocuparnos de lo que nos rodea.
Novela agridulce escrita con una prosa sencilla y como si realmente su autor no quisiera mandarnos ningún mensaje ya que, esta novela en sí, es una crónica de la situación actual que padecemos.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Reseña sobre "Alehop" en El Periódico

http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/dos-alehop-2254574

"Perfume de hielo", de Yoko Ogawa, en Letrasenvena

Por Francisco Díez.
Mientras plancha en el salón comedor, como cada día, Ryoko recibe la llamada en la que le avisan de la muerte de su novio Hiroyuki. Según le dicen, se ha suicidado bebiendo etanol en estado puro en su lugar de trabajo, perfumista. Ella sabe que tiene que salir corriendo hacia el hospital, pero no lo hace; sigue planchando las camisas, con más esmero del usual, aunque su dueño esté muerto.
Tras el , Ryoko descubre que en realidad sabía muy poco de él. Hiroyuki siempre le había dicho que sus padres murieron y no le quedaba familia, sin embargo, en la misma morgue donde yacía, ella conoce al hermano, con el que guarda gran parecido, que le cuenta que su madre aún vive pero algo enferma. Sabía que a su pareja le gustaban las matemáticas debido a la rapidez con la que hacía cálculos, incluso innecesarios, y al orden obsesivo que seguía, pero no sabía que había participado en concursos matemáticos durante toda su juventud. Así mismo va descubriendo otras facetas ocultas, como tocar el violonchelo, a pesar de que en casa no tenían ni una armónica, o el patinaje sobre hielo, que él practicaba los fines de semana a escondidas. En todos los campos a los que se dedicaba, la gente opinaba con unanimidad: Hiroyuki rozaba la perfección.
Todas las nuevas revelaciones y la inesperada desaparición de su novio, tras la celebración de su primer aniversario conviviendo con él, hacen que Ryoko utilice toda su experiencia como periodista, investigadora y reportera para buscar todas las razones del suicidio y de las mentiras que ocultaban su vida.
Durante su viaje hacia la verdad, nos moveremos con ella por tres grandes escenarios descritos al detalle: Tokio, donde ambos vivían y trabajaban; la casa en la que él vivió durante su infancia, en un pequeño pueblo; y , lugar del último concurso matemático al que asistió, que poco después de su regreso, huyó de casa para siempre. A lo largo de los capítulos, vamos saltando entre las tres localizaciones en un absoluto desorden temporal; pero lejos de crear desconcierto, la línea argumental queda descrita con gran maestría y sin fallos, desvelando cada nuevo dato, recuerdo o sentimiento en el momento justo.

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"Humanidad y humor", artículo en El País sobre Ruben Loza autor de "Muerte en Café Gijón"

Ediciones De La Plaza edita La tarde queda, diez cuentos y una novela de Ruben Loza Aguerrebere, columnista de la casa.

De la carrera literaria de Ruben Loza Aguerrebere, escritor y columnista de El País, podrían decirse muchas cosas. Pero el Nobel Mario Vargas Llosa ha logrado resumir sus cualidades mejor que ninguno: "Es un escritor elegante, con un eco melancólico y muy uruguayo". El peruano, que lo definió como un "compañero de ruta", agregó que Loza Aguerrebere "conoce los secretos de la literatura y sus personajes, y les da vida con su pluma". Luego de eso, poco más para decir.
O tal vez, sí. Porque luego de leer el manuscrito del que hoy es su último libro, La tarde queda (Ediciones De La Plaza, 144 páginas, $ 270), el recientemente fallecido autor luso-italiano Antonio Tabucchi le escribió, en un castellano muy particular: "Caro Rubén, perdona el atraso de mi respuesta. La justificación: todo el invierno con gripe por culpa de mi bufanda olvidada como no se la debe olvidar un hombre de mi edad, y además gripe sin Sylvie y sin París. ¡Qué melancolía! Tu libro me ha gustado muchísimo. El lleno de humanidad y de humor, me ha tenido muy buena compañía. Gracias sinceras e un abraccio amico, Antonio Tabucchi. PS. Te envío una tarjeta con una bufanda encantadora (y la chica también)".
Esta misiva, ubicada estratégicamente en el prólogo, a su vez escrito por Carlos Alberto Montaner, es más que un elogio: es también un inteligente párrafo que mezcla todos los relatos que Loza Aguerrebere plasmó en La tarde... En realidad, se trata de una novela -la que le da nombre al texto- y otros diez cuentos. En ellos, el escritor muestra su dominio de la narrativa y de la crónica, de lo humorístico y lo costumbrista, de lo humano y de lo biográfico. Es que muchas de las páginas se han basado en el periplo vital del autor, en cuya vasta bibliografía se destacan obras como Muerte en el Café Gijón, Los libros ajenos o Solo de violín.
Así, un lector puede sentir la tensión de los códigos particulares de la campaña de fines del siglo XIX, con el proceder de un matrero conocido como "El Clinudo"; así, uno se puede asombrar con el devenir de F., una prostituta con inclinaciones literarias y un firme deseo de progresar. De la misma manera, quien recorre sus páginas acaba dándole la razón al veredicto de Vargas Llosa.

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martes, 20 de noviembre de 2012

Recuerdo de Isabel Núñez

Conocí a Isabel Núñez en marzo de 2007 con motivo de la presentación, en el Instituto Francés de Barcelona, de la novela de Jordi Bonells Dios no sale en la foto, que traduje del francés para la editorial Funambulista. Aquella noche los periodistas asistentes al acto se contaban con los dedos de una mano; por suerte Isabel era uno de ellos.

Escribiría días después una excelente reseña del libro para el suplemento Culturas de La Vanguardia, ilustrada con una fotografía en B/N de un tranvía de la línea 22, que unía nuestro barrio con las Atarazanas, tomada en el año 1936, con la carrocería del vehículo pintada con la bandera rojinegra y las siglas de la CNT, y el sugerente encabezamiento “Quien se aleja de su casa ya ha vuelto”. Se puede rastrear en su blog http://articulosisabelnunez.blogspot.com.es/2007/03/memoria-histrica-jordi-bonells.html.

Una vez finalizado el acto fuimos a cenar el autor, su anciana madre, una encantadora sobrina, Isabel Núñez y yo, entre otros. Dado que ella fumaba, aunque poco, la tuve al extremo opuesto de la mesa de un restaurante del ensanche barcelonés. Pero, dado que las preguntas y observaciones que hizo al final de la presentación del libro me interesaron, acabé dejando el vicio para acercarme a la zona de no fumadores. Hablamos brevemente. Al salir del restaurante, dije que me iba en un taxi hacia el barrio de San Gervasio, Bel se sumó al transporte, resultó que vivíamos a escasos cien metros.

A poco me afané en leer su “Crucigrama”, unos relatos breves de una calidad fuera de lo común.

A mitad de esa corta distancia entre su piso y el mío había entonces una casona de los años treinta, con un gran árbol y una magnífica verja.

A las pocas semanas de nuestro encuentro, apareció un cartel anunciando el derribo del inmueble, ergo el arrasamiento del todo.

La parada de metro del Putxet está a tiro de piedra del lugar. Me topé con Bel un mediodía yendo o viniendo ambas del subterráneo (Bel no conducía, yo raras veces en la ciudad). Fue un encuentro breve: ¿Has visto? ¡Qué desastre! ¿Qué podemos hacer? ¡Resistir, por le menos resistir!

Así empezó la lucha por nuestro árbol, del que aún desconocíamos la especie, antigüedad e importancia botánica, aunque no medioambiental y humanística, y sabíamos que íbamos a una batalla perdida. No nos importó. Estuvimos de acuerdo en que era mejor actuar que nada.

Fueron meses intensos. Nos veíamos y enviábamos SMS en todo momento. Las fauces de la inmobiliaria y del consistorio nos lo pusieron difícil. Bel tenía contactos con la prensa gracias a su trabajo de crítica literaria, traductora y escritora. Yo hice le trottoir, como ella quiso recoger en su blog (http://isabelnunez-zbelnu.blogspot.com.es); le hacía gracia mi expresión para designar la recogida de cientos, finalmente un millar y medio de firmas en contra de la tala del azufaifo bicentenario. Ya habíamos conseguido informes de botánicos ajenos a la órbita del ayuntamiento.

Nuestro tándem funcionó a la perfección, a pesar de que más de una vez me enfadó su tardanza en presentarse a pie de árbol/obra de derribo, pues Bel, una mujer guapa y presumida, no concebía bajar a la calle hecha unos zorros.

Mantuvimos reuniones con gerentes de urbanismo y funcionarios de toda ralea. Recibimos amenazas graves y anónimas a nuestra actividad. A Bel intentaron amedrentarla por teléfono a altas horas de la noche; dio parte a los Mossos. A mí intentaron atropellarme al cruzar la calle del derribo, que avanzaba. Nos colamos varias veces en el solar, ya vallado, como dos colegialas. Teníamos ambas, nacidas el mismo año, cincuenta. Recogimos azufaifas, troncos caídos del árbol o derribados por las excavadoras, encontramos incluso entre los escombros unos antiguos y hermosos libros en francés, que recogimos. Sobre todo, nos reímos a gusto muchas veces. Y conseguimos frenar la tala del mejor ejemplar de azufaifo de BCN, hoy encajonado en unos escasos diez metros de tierra debido a la estulticia municipal.

Bel fue de una inteligencia y sentido de la vida y de la muerte, o sea del humor, extremos. Le cogí mucho cariño. Su libro La plaza del azufaifo, silva de sus posts de entonces en http://polis-zbelnu.blogspot.com.es es testimonio de todo ello, y de la gran escritora que ha sido.

Volví a encontrarme con ella, en noviembre de aquel año, para acompañarla a las sesiones de lectura y grabación de su texto “Verano-Fragmentos de un blog”, que forma parte de la recopilación del audio libro La España que te cuento, también en la editorial Funambulista. Sabía escuchar y aceptaba la crítica constructiva. Leía y hablaba tan bien que su aguda mente por momentos se embalaba. Se lo dije y corrigió, con el magnífico resultado que ahora podemos tener de su viva voz.

Bel estuvo en mi madriguera de Luxemburgo en la navidad de aquel año 2007, donde terminó su imprescindible libro sobre los Balcanes Si un árbol cae - Conversaciones en torno a la guerra de los Balcanes. No era partidaria de celebrar las navidades, le horrorizaban, huía todos los años y aquel andaba buscando algún lugar frío y nevado para concentrarse. No dejó de escribir sobre esa estancia en su blog. ¡Cómo me habría gustado poder enseñarle yo mi añorado pequeño país, donde viví largos años!

Y así han pasado, veloces, estos cinco últimos.

Nos hemos escrito a veces, sobre todo en relación con los múltiples arboricidios y barbaries arquitectónicas varias que se van perpetrando con cadencia y voluntad de hierro en nuestra maltrecha ciudad.

He sabido de su enfermedad final por su blog, siempre fino encaje de bolillos, que no he dejado de leer en todo este tiempo. No alcancé a verla estos últimos meses.

Hace unos meses coincidimos de nuevo por la calle, charlamos un rato. Le pregunté por el avance de su novela. Me dijo que hablaba en ella de mi padre, de cuando ella trabajó en Seix-Barral. Mi hermano Max se interesó por el texto. Se cruzaron algunos mails.

Releyendo estas últimas horas, desde que me llegó la noticia de su partida, su blog, descubro que ya nos cruzamos algunas palabras el 15 de diciembre de 2006, con motivo de la concesión del premio Stendhal de traducción a mi cuñada Chon. Escribe: “Tuve la impresión, por las palabras de Ignacio Echevarría y por la clara y sincera explicación de la propia traductora, Ascensión Cuesta, de que era un premio muy merecido. (…) Estaba por allí Andy Ehrenhaus, estaba Isabel Lacruz, también hija de Mario y entusiasta de mis cuentos, llevando de la mano a un niño de largas pestañas, y había muchos otros ilustres traductores, escritores, editores, profesores de traducción”. Me llega, hoy como ayer, al hondón del alma, que decía Unamuno, que Bel se fijara en los ojos de mi sobrino, hijo de la laureada y de mi hermano Max.

Le susurro hoy a Guillem, el hijo de Bel, lo mismo que la primera vez que lo vi: “¡menuda madre te ha tocado en la tómbola de las madres!”. Sonrió. Y añado: nadie ha de quitártela nunca.

Su prematura muerte es uno de los peores mazazos que he recibido en mucho tiempo. Isabel Núñez ha sido una persona valiente, consecuente y una escritora y traductora de una enorme calidad.

Me cuento entre los que la echamos ya en falta. Tengo, con todo, la suerte de no haber leído todavía sus Postales de Barcelona; he sabido que, para alguno, es su mejor texto. Será esta próxima y triste navidad, en la que tú, Bel, ya has optado por no resistirte a Scrooge (véase tu post de 27 de diciembre de 2007).

Isabel (Ninca) Lacruz

19 de noviembre de 2012, festividad de Santa Isabel de Hungría