viernes, 30 de marzo de 2012

“El ángel del odio”, Lajos Zilahy en Melibro


“Extraña, extraña la noche de verano.
Un ángel de odio repicaba el tambor en el cielo”
Li-te-ra-tu-ra. Literatura con mayúsculas es lo el lector se encontrará ante esta maravillosa novela del autor húngaro Lajos Zilahy ( 1891-1974 ), autor de obras como “Primavera Mortífera”, “El alma se extingue” o la ya reseñada en esta web con anterioridad, “Dos cautivos. 
De la mano de la buena editorial Funambulista, “El ángel del odio”, tercera entrega de la trilogía iniciada con “El siglo feliz” y “Crepúsculo cobrizo”, es una novela de las de antes. Narra una historia apasionante, con un lugar como epicentro, Hungria, con unos personajes centrales, los aristócratas Dukay, símbolo del país de los magiares, aderezado con multitud de secundarios, en un contexto, todo el siglo XX hasta la entrada del ejército soviético, un retrato de una época y de unos personajes, siempre optimistas y esperanzados en un futuro mejor, pero siempre a remolque de los acontecimientos. Todo se inicia el día en que fallece el patriarca de los Dukay, el mismo día que Alemania invade Polonia, y ya nada será igual que antes.
Todo gira alrededor de uno de ellos, Mihály Ursi, hijo político de los Dukay, astrónomo de profesión y devoción, conocido como Ursa Major en su juventud ( Osa mayor en latín ), líder de los Stargazers, “conspiradores” en busca de un mundo mejor. Alguien culto, honrado, honesto. Individuo a admirar, de los que no quedan, que viene bien definido en esta cita de Zilahy:
“Vivió cuatro regímenes diferentes: su infancia, en tiempos de Francisco José; su juventud, entre las dos guerras mundiales, y su edad adulta, bajo el nazismo y después bajo el comunismo.  Los archivos de todos los tribunales ante los que fue procesado(…) siguiendo escrupulosamente los dictados de las leyes en vigor durante esos cuatro regímenes, demuestran que Mihály Ursi era un revolucionario, un conspirador inquieto e incluso un resistente(…) En la medida que cuatro regímenes, tan distintos idelológicamente, declararon unánimamente y con las mismas palabras, que Mihály Ursi constituía un verdadero peligro para la sociedad, este juicio general no podía estar errado. Sin embargo(…) no podemos dejar de recordar a Li Pu Ten, poeta chino de la dinastía Cha Ong, quien dijo que  había tiempos en que no existían hombres peligrosos para la sociedad, sino ciertas sociedades mortalmente peligrosas para todos los hombres honrados…( pág 35-36 )
Ursi, personaje que personifica la excelencia, con el que Zilahy nos quiere mostrar su ideal, siempre fue conciente que lo necesitaba Hungria era lograr una unión de Estados Danubianos para lograr detener el avanze alemán desde el oeste y el Ruso desde el Este. Un visionario, y cómo tal, ignorado por todos, hasta que el régimen del regente  Horthy dejó de flirtear con los nazis y acabó directamente casándose con Hitler, para ser devorado en la noche de bodas.
Hombre de frases lapidarias, idealista, revolucionario, quién sabe si alter ego de Zilahy, aqui nos deja alguna perla:
“La razón por la cual nuestro mundo moderno se arrastra tan bajo, particularmente en el aspecto moral, comparado con los tiempos de Pericles o de Santo Tomás de Aquino, es que hemos confiado el porvenir a úteros estériles, dinastías degeneradas, ambiciosos e inútiles estadistas y a sus Consejos de los Cinco, a “turulistas” y a parlamentarios llamados “constitucionales” con sus apolilladas cohortes de corrompidos representantes” ( pág 84 )
“En mi mente ha arraigado la idea de que la democracia es la indumentaria mejor cortada, más vistosa y más cómoda. Pero sólo para las vacaciones, el verano y cuando el sol brilla. Si se levanta una tempestad, con este ligero y lujoso atuendo nos empapamos hasta los huesos y tal vez pescamos hasta una pulmonía” (pág 93 )

LEER MÁS

miércoles, 28 de marzo de 2012

"El caso del bar Balto" en el blog Cómo hablarte

LEER EN EL BLOG

"La residencia de estudiantes", de Yoko Ogawa, en Análisis Digital

Propuesta nipona

 

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado. Doctor  y Profesor de Lengua y Literatura.- Ya en las últimas quinielas de los Premios Nobel todo apuntaba a que el galardón iba a irse para Japón. Al final, se fue para Suecia con justicia, todo hay que decirlo, y en un momento muy oportuno, ya que la literatura escandinava está en auge.
Visto lo visto, es más que probable que a la enésima vaya la vencida, y que esta vez sí, el Premio Nobel viaje a Japón. Esto nos da la oportunidad de ir conociendo la literatura japonesa que en esta tribuna ha tenido poca presencia, lo reconozco, por lo que hago propósito de enmienda.
Mi primera propuesta nipona es La residencia de estudiantes, de Yoko Ogawa –Editorial Funambulista- Quizás no sea esta la autora que más suena para el galardón, pero sí que para los que no estén acostumbrados a la novela japonesa se me antoja una buena opción para ir tomando contacto.
De entrada, tiene bastantes componentes de la novela japonesa que he leído hasta el momento. A saber, acción bastante lenta que se centra más en los personajes que en la propia acción, una literatura muy reflexiva, y que se ocupa de aspectos negativos como la muerte, el suicidio, la pobreza, los abusos de poder, el peso de la tradición, etc.
Otro aspecto por el que creo que podría ser interesante para los que estén poco acostumbrados a la literatura japonesa es por su brevedad. Se trata de un relato corto más que de una novela, que ocupa únicamente ciento diez páginas, con lo cual, aunque nos cueste un poco al principio, el tener tan cerca el final nos hará terminarla, y por lo tanto, tener un juicio más completo que si dejáramos una obra a medias.
Sobre la trama podemos decir que tiene más suspense que acción, que relata la decadencia de la residencia de estudiantes que da título a la obra.

LEER MÁS

martes, 27 de marzo de 2012

Cartas de amor, de Mark Twain


“El producto más fresco, más libre y más privado de la mente y del corazón humano es una carta de amor”. Sirva esta cita de Mark Twain como introducción al volumen de su epistolario Cartas de amor, publicado dentro de la colección Grandes Clásicos de la editorial Funambulista. En él se presentan una selección de cartas que Samuel L. Clemens, más conocido por su pseudónimo literario, Mark Twain, escribe entre 1868 y 1904, destinadas, en su práctica totalidad, a su amada Livy, nombre familiar cariñoso de Olivia L. Langdon. Ella fue su prometida y más tarde su esposa. También se incluyen otros destinatarios de la familia, como su hermana o su suegro, o algún amigo íntimo. Cartas que son interesantes de contrastar con algunas de las respuestas de Livy que se recogen en el volumen, incluso alguna carta infantil de las hijas del matrimonio formado por Olivia y Samuel.
Sus cartas abordan diversos temas personales entre los que aparecen como constantes, además de las noticias y actividades familiares, así como el estado de salud, los asuntos económicos: sus intentos por situarse social y profesionalmente, todo lo relativo a su constante viajar como conferenciante y periodista por todo el territorio de los Estados Unidos de América, y, más adelante, por Europa. Twain da cuenta de sus proyectos y actividades intelectuales, así como anota impresiones como lector y sus progresos como escritor. Pero lo más importante es el curso de su relación sentimental con Olivia, desde su noviazgo hasta su dilatada vida conyugal. El escritor se muestra en todo momento preocupado y atento al estado de ánimo y de salud de su amada Livy, sumiso a sus órdenes y a sus pequeños caprichos. La relación con Livy está sometida a la moralidad i los convencionalismos de la época, máxime cuando de la biografía y de las cartas de Twain se desprende que la relación de éste con Olivia no era vista con buenos ojos por la familia de la muchacha.
El incisivo ingenio característico de Twain brilla también en sus cartas aunque se trate de una escritura diríase que un tanto ajena a la voluntad de estilo, pues quien escribe no es Twain sino un Samuel L. Clemens doméstico, incluso en ocasiones domesticado. Si bien en algunas cartas no oculta su lucha personal contra los convencionalismos sociales y religiosos, ni sus opiniones políticas y literarias, el eje temático del epistolario lo constituye la expresión de su amor por Olivia. Al leerlas cobra sentido y el lector comprende a qué se refería Twain cuando en los Diarios de Adan y Eva exclamaba: “En qualquier lugar que ella se hallase, allí era el Edén”.

viernes, 23 de marzo de 2012

Y última reseña de la lectura conjunta. ¡Muchas gracias, Isi!

Poco más queda por decir sobre este libro, después de las estupendas 24 reseñas que preceden a la actual, y eso contando solo con las de esta lectura conjunta que tan buenos momentos nos ha reportado.
la-formula-preferida-del-profesor2
Supongo que todos hemos acabado encariñados con el Profesor, ese ancianito tan desvalido a nuestros ojos, pero que ha encontrado su manera de comunicarse y hacerse entender, a pesar de esos únicos 80 minutos que tiene de memoria. Seguro que nos ha dado un poco de miedo que, por alguna desafortuanda casualidad, se le cayera una de sus notitas agarradas con imperdibles a la chaqueta y perdiera todavía más recuerdos, además de los que ya no tiene y son irrecuperables. Me atrevo a afirmar que todos los lectores nos hemos entristecido un poco cada noche que la asistenta y Root dejan al profesor para irse a sus casa, sabiendo que él les olvidará en 80 minutos, y también afirmo que hemos sentido una pequeña semilla de esperanza de que la enfermedad remitiera cada mañana, cuando nuestra protagonista llamaba al timbre, en el momento justo antes de leer ¿Qué número de pie calzas?
Además de acompañar al profesor hemos pasado mil momentos de alegría, paz y cotidianidad con la asistenta, esa mujer joven que sobrevive de trabajo en trabajo para mantener a su hijo y que, a pesar de las dificultades, siempre es generosa y amable. Todo un ejemplo a seguir. Cómo no, ella también se encariña con el Profesor, y es que es imposible no sentirse un poquito responsable de él, de sus cuidados, de acordarse de celebrar sus premios de la revista matemática…
Y ya por último, que levante la mano el que no pensó en algún momento en ir ayudar a Root y a su madre a encontrar el famoso cromo de Enatsu; ¿quién no sufrió un poquito con ellos, de tienda en tienda, intentando encontrar un buen regalo para el Profesor? Ha sido emocionante ver cómo un niño de 10 años se encariña con un anciano que poco tiene que ver con él, pero que le trata como si fuera la personita más importante del mundo… Porque el amor tan puro siempre es correspondido. Son tres personajes entrañables, un gran equipo que ha superado las dificultades y que nos ha demostrado que se puede querer a los demás, aunque solo hayan pasado 80 minutos desde que les has conocido…
En fin, es un libro que me ha gustado y he disfrutado mucho. Además, gracias a la lectura conjunta, he ido leyéndolo poquito a poco, tal y como yo misma fui marcando los tiempos, intentando buscar frases adecuadas para citar en el momento en el que hicimos cada comentario y, en general, saboreando esta historia tan tiernecita. Es de esas novelas que no tienen nada, pero lo tienen todo.
Además quiero agradecer a todos los participantes que aportaran visiones muy enriquecedoras de la novela y, sobre todo, que se animaran a darle una oportunidad al libro y a la autora. He disfrutado mucho de mi primera lectura conjunta, de verdad, y no descarto organizar otras en el futuro. También coincidió que tuve unas semanas muy relajadas en las que pude dedicar bastante tiempo a prepararlo y organizarlo todo (tampoco es que sea un trabajo descomunal, pero por ejemplo ahora no hubiera podido hacerlo), con lo cual aumentó mi disfrute, porque ya se sabe que cuando uno está implicado en algo… ;)

LEER MÁS

penúltima reseña sobre La fórmula



Título: La fórmula preferida del profesor

Autor: Yoko Ogawa

Editorial: Funambulista

Páginas: 308



Sinopsis: Esta novela cuenta la historia de una madre soltera que entra a trabajar como asistenta en casa de un viejo y huraño profesor de matemáticas que perdió en un accidente de coche la autonomía de su memoria, que sólo le dura 80 minutos. Apasionado por los números, el profesor se irá encariñando con la asistenta y su hijo de 10 años, al que bautiza "Root" (Raíz Cuadrada en inglés) y con quien comparte la pasión por el béisbol, hasta que se fragua entre ellos una verdadera historia de amor, amistad y transmisión del saber, no sólo matemático…

Yoko Ogawa nace en Okayama en 1962. En 1986 inicia la carrera de escritora, inspirada por sus lecturas de los clásicos nipones, El diario de Ana Frank y las obras de Kenzaburo Oé. Ya con su primera novela, Cuando la mariposa se descompone, obtiene en 1988 el prestigioso Premio Kaien, y desde entonces su fama no ha hecho más que crecer en el extranjero. En 1991, logra el gran premio Akutagawa por El embarazo de mi hermana, publicado por Editorial Funambulista, que se convierte inmediatamente en un best-seller en su país. A partir de entonces todas sus obras son grandes éxitos de crítica y de público en Japón, donde es indiscutiblemente el autor de más ventas. Muchas de sus obras se han traducido a las principales lenguas occidentales. En 2003 publica La fórmula preferida del profesor, que obtiene varios premios. A raíz del éxito de la novela y de su adaptación al cine, a la radio y al cómic, en 2006 coescribe con el matemático Masahiko Fujiwara Una introducción a las matemáticas más elegantes.
Editorial Funambulista ha publicado recientemente otras de las novelas más interesantes de la autora: Perfume de hielo (2009), La niña que iba en hipopótamo a la escuela y La residencia de estudiantes (2011).

La fórmula preferida del profesor nos cuenta la historia de un anciano profesor de matemáticas que en 1975 tiene un accidente de tráfico, a partir del cual puede recordar lo ocurrido antes pero su memoria actual sólo dura 80 minutos. Desde entonces lleva una chaqueta llena de notas de papel donde apunta lo que no debe olvidar, y vive aislado en un pabellón al otro lado de la casa de su cuñada, que ha contratado una asistenta tras otra sin que ninguna le dure demasiado. Hasta que llega la última, una joven madre soltera que pronto se encariñará del profesor, sobre todo cuando este se empeñe en que su hijo vaya a la casa después de salir del colegio (pues un niño tan pequeño no debe estar solo).
Así será como comience la relación entre los tres, donde tendrán un papel importante las matemáticas y el béisbol, las dos grandes pasiones del profesor que compartirá con la asistenta y su hijo, un niño de diez años que sabrá llevar con mucha madurez la enfermedad de este. Todos están necesitados de cariño, lo que les convertirá en una especie de familia en la que cada uno aporta lo que le falta al otro: amor, amistad, comprensión, confianza, sabiduría...

LEER MÁS

Reseña número 23

La fórmula preferida del profesor - Yoko Ogawa

El profesor, la asistenta y su hijo. Una relación que recomienza cada día. La historia se desarrolla durante el año 1992 en una ciudad japonesa, donde las vidas de nuestros personajes se entrelazarán de manera extraña.
El profesor, un matemático brillante, con una gran carrera, sufre un accidente automovilístico que deteriora el funcionamiento de su memoria: recuerda todo lo ocurrido antes del accidente, pero sólo los últimos ochenta minutos del presente.
La asistenta, una mujer joven, madre soltera, que se gana la vida limpiando casas ajenas, cocinando para sus patrones y haciendo trámites para ellos.
El hijo de la asistenta es un pequeño de diez años, fanático del baseball. A lo largo del libro lo conoceremos como Root (raíz cuadrada en inglés), apodo que le pone el profesor el día que lo conoce, por la forma de su cabeza.
Cada mañana, la rutina se repite, el profesor pregunta a la asistenta: ¿qué día naciste? ¿Qué número calzas? Y a partir de las pacientes y repetidas respuestas, re comienza esta particular relación que finalizará –al menos para el profesor- cada noche.
Contada en primera persona, desde la perspectiva de la asistenta, se lee con facilidad y mucho placer, logrando enganchar al lector, quien terminará –seguramente- profundamente encariñado con estos tres entrañables personajes.
Si bien podríamos definir esta historia como simple si pasáramos por ella un poco por encima, al metemos en la narración –algo no muy difícil de hacer- nos encontraremos con temas que son imprescindibles en nuestra vida y que son tratados con pasión: la amistad, el respeto por el otro, la contención de nuestros semejantes en los malos momentos, y además algo de lo que realmente no tomamos consciencia a menos que esta ya no esté: la memoria y el buen funcionamiento de nuestra mente en general.
Gracias a la lectura conjunta que organizó Isi, pude descubrir a esta autora que pinta muy bien. Leí reseñas sobre sus otros librosque la elogian, por lo que seguramente repetiré.

¡¡Gracias Isi por organizarlo todo!!

LEER MÁS

jueves, 22 de marzo de 2012

"La leyenda de una casa solariega", en La Biblioteca imaginaria

Título: La leyenda de una casa solariega

Autora: Selma Lagerlöf

Traductora: Elda García-Posada

Editorial: Funambulista

Págs: 200

Precio: 21 €



La leyenda de una casa solariega, escrita por Selma Lagerlöf (1858-1940) y editada por Funambulista, es una hermosísima novela corta de la primera mujer sueca que obtuvo el Premio Nobel (1909) (antes de ella no había sido otorgado a ninguna mujer ni a ningún sueco).

Selma nació en Marbacka, Varmaland, una provincia sueca, escenario de esta novela, y de muchas más. Esa finca será parte no solo de sus novelas sino de su vida entera. Estudió para maestra porque no eran buenos tiempos para vivir sin trabajar, a pesar de la oposición paterna y logró, con su éxito literario, comprar de nuevo la propiedad que se tuvo que vender mientras ella ejercía en Estocolmo.

Sus novelas son muy populares, sobre todo El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia (1906), un encargo que le hizo el gobierno sueco para dar a conocer la geografía del país a los niños, y que efectivamente, dio la vuelta al mundo. Su obra es extensa y no solo se dedicó a la literatura; fue terrateniente, empresaria y una activista política importante. Nunca se casó, como pronostico su abuela al nacer cuando le echó las cartas: “le gustará escribir, y lo que es aún peor; no se casará”.

La leyenda de una casa solariega es una novela corta, de estilo preciso, hermoso que nos envuelve un cuento de hadas realista, que nos mete de lleno en la psicología de los dos personajes principales: Gunnar Hede y la joven Ingrid Berg. Ellos dos son el alter ego de la autora, cada uno representa, desdoblado, las preocupaciones de Selma. Gunnar Hede, es el joven terrateniente que está a punto de perder sus tierras y decide abandonar los estudios para ganar el dinero necesario y evitar la ruina total. Gunnar logra su propósito pero en el proceso pierde la cordura; un episodio terrible donde ha de asistir a la muerte de las doscientas cabras que iba vender siendo inútil sus esfuerzos para evitarlo, lo sume en la locura de la que solo Ingrid, una niña que él ayudó y crece con su recuerdo, logrará sacarlo.

En esta novela llena de la magia de los cuentos de hadas, los dos se turnan para ser a su vez, el héroe y la víctima a quien salvar, y la espada que les ayuda a vencer los horrores, de la locura en él y de la misma muerte en ella, es un violín, la música, la pasión de Gunner y el instrumento que tocaba el abuelo ciego cuando Ingrid iba por los caminos haciéndole de lazarillo junto con una pareja de saltimbanquis que también tendrán parte en la historia como hadas buenas.

En la novela, cada personaje tiene una profundidad y hondura humanas que no por ello les ancla a la realidad; todos tienen su papel fantástico: el príncipe, el dragón, (en forma de La mujer de la Pena y de locura), la muerte, las hadas, la madrastra. Todos. Pero no quita ni un ápice de realidad a la trama, dura, de unas vidas que han de luchar por encima de todo, contra ellas mismas; contra la realidad que al final solo dependerá de ellos cambiar o no.

La leyenda de una casa solariega: una gran novela de una gran autora.

Eva Monzón Jerez
LEER MÁS

Reseña 22 de la lectura conjunta


La fórmula preferida del profesor (lectura conjunta)

Nunca había participado en una lectura conjunta hasta que Isi organizó esta. Me decidí porque se trataba de un libro que llevaba un tiempo en mi plan infinito y porque además se sorteaba La residencia de estudiantes, del que me había hablado mi librera. Lo que me hizo dudar  y bastante es que cada participante debe hacer su propia reseña  y no sé como hacerla.  Comprendí perfectamente como se sentían los chavales del taller cuando me decían que no sabían que comentar.

_¿Por qué no empiezas por el exterior? Al fin y al cabo, los libros también nos entran por los ojos. 
Me gusta la portada; la imagen cuadra con el contenido del libro (nada que ver con esta) y el color azul claro refleja la serenidad que impregna el libro. Además, puedes tenerlo en las manos con comodidad mientras lees. Funambulista, es otra de esas editoriales cuyo nombre es sinónimo de calidad.

_ En toda reseña debe haber un resumen del argumento ¿ de que trata?
Es la historia de un antiguo profesor de matemáticas que debido a un accidente, solo es capaz de recordar lo sucedido en los últimos 80 minutos y como a través del lenguaje matemático urde una relación de afecto y amistad con la asistenta que le atiende y su hijo de diez años; se convierten en números amigos. La viuda, es la incógnita que hay que despejar en esa ecuación

_  También debes dar tu opinión sobre la lectura ¿qué te pareció?
  Me encantó, me sucedió lo mismo que con Una temporada para silbar; me puse a leer y no era capaz de dejarlo. Eso sí, al contrario que el de Doig -un libro luminoso-este me dejó un poso de melancolía.

 ¿Por que no mencionas las sensaciones que te produjo la lectura?
 RESPETO –de la asistenta hacia el profesor, de él hacia ella y también hacia Roof, de este último hacia el profesor. CARIÑO, el que claramente existe entre ellos tres; cariño que el profesor percibe y se mantiene a pesar de sus problemas de memoria. . PROFESIONALIDAD, la que demuestra la asistenta a través de los comentarios sobre su trabajo. El motivo por el que decide dedicarse al servicio doméstico me recordó a un personaje de una novela de Agatha Cristhie). MELANCOLÍA, que no puedes evitar sentir porque además de bella es una historia triste. SERENIDAD, la que desprende todo el libro y (la literatura japonesa en general) y la que le gustaba al profesor
No era alegría ni libertad, sino calma lo que sentía al conseguir la solución correcta. Era la calma propia del que tiene la certeza que cada cosa está en su lugar, sin tener que añadir ni quitar una sola coma, y que las cosas van a quedarse así eternamente, como siempre había sido. Al profesor le encantaba aquello.
Por tanto, estar tranquilo era el máximo elogio. (…)
-Estás haciéndolo muy bien (me doy ánimos lo mismo que hace el profesor con Roof o su madre cuando les ayuda a resolver un problema) Supongo que no estaría de más que mencionaras algo que te haya llamado especialmente la atención
La ausencia de nombres. MI HIJO Y YO LE LLAMÁBAMOS PROFESOR. Y el profesor llamaba a mi hijo “Root”, porque su coronilla era tan plana como el signo de la raíz cuadrada., De la  asistenta, que es también la narradora, no sabemos su nombre. En realidad, al profesor tan solo le importa, -¿Qué número de pie calzas? En cuanto a la viuda, llamémosla X
Lo mismo sucede con los lugares. De la ciudad en que viven, conocemos unicamente  que está en el litoral, frente al Mar interior de Seto (en el sur de Japón). La residencia se situaba en un lugar a cuarenta minutos en autobús desde el centro de la ciudad en dirección hacia la costa (…) Tiene lógica porque el único lenguaje que el profesor entiende realmente es el de los números. 
 

21ª reseña sobre la fórmula

leer en el blog O Meu Cartafol

"Trivium" en la Biblioteca imaginaria




En el año 2010 la editorial Funambulista iniciaba su colección de poesía. Como editor debe de ser complicado decidir qué obra publicar primero, pero en este caso parece que la editorial lo tuvo claro e hizo una apuesta fuerte: reunir la extensísima obra poética del catalán Enrique Badosa, que abarca desde el año 1956 hasta el año 2010, en un único tomo de más de mil páginas: Trivium. ¡Y qué buena elección!

A pesar de sus muchas aportaciones al periodismo, la crítica, la poesía o el ensayo, y a pesar de haber recibido diversos premios nacionales, Badosa no ha sido tan conocido entre el público como otros autores de su generación: Caballero Bonald, Jaime Gil de Biedma, Ángel González, Goytisolo o José Ángel Valente.

Quizá porque su poesía no podía enmarcarse en las características que se atribuían a esa generación literaria, ni probablemente en ninguna otra.

Toda la obra de Badosa rebosa un tinte clásico, con rima cuidada y con gusto por las estructuras tradicionales como el soneto, o el verso endecasílabo.  Su propia personalidad puede calificarse de clásica sin que la temática de su obra se reduzca a ningún canon establecido.

Habla con ansia en defensa del hombre y de la tierra, tratando de comprender el rumbo que toman las cosas a su alrededor mientras intenta sobrevivir con esperanza a la brutalidad de una época marcada por la violencia.

Su palabra es sincera, íntima, llena de una clara espiritualidad, de confesiones históricas y personales, y de críticas a la concepción del arte que a veces pueden resultar algo crudas:



“Ya sé que es todo inútil cuanto diga

acerca del cantar del cantautor.

Pero que al menos conste, (...)  que alguien hubo(...)

que amó la poesía por sí misma

y sin el tarará del guitarreo

que la reduce a letra de canción.”



Pero de eso se trata, de derramarse en la página tal y como se es, de dejar hablar al alma con la tinta, casi una obligación para el poeta, que escribe, 



“Ya que la vida es un lugar remoto

en donde pernoctar muy poco tiempo, (...)

En medio de la noche

vamos a despertar como quien cumple

el deber de ser libre.”



En su defensa por un lenguaje puro y estético, podemos encontrar casi de todo en esta edición: epigramas, elegías, epitafios, cartas, poemas de amor, o cuadernos de viajes. 

Son estos últimos lo que más me ha impresionado. En especial el “Cuaderno de las insulas extrañas”, fechado en 1981, con forma de prosa poética y fabricado con metáforas y descripciones que hacen volar la imaginación sin ningún límite sospechado.

LEER MÁS




miércoles, 21 de marzo de 2012

"La leyenda de una casa solariega" en el Diari de Tarragona


Reseña número 20

Reseña LA FÓRMULA PREFERIDA DEL PROFESOR

Título: La fórmula preferida del profesor
Autor: Yoko Ogawa
Editorial: Editorial Funambulista
Año: 2008
ISBN: 9788496601376
Nº de páginas: 308

SINOPSIS: Lee la sinopsis de este libro pinchando AQUÍ

RESEÑA:
La fórmula preferida del profesor fue el libro seleccionado por Isi para organizar una lectura conjunta en su blog a la que decidí apuntarme ya que había visto muy buenas referencias de esta autora y me apetecía leer alguno de sus libros. Puesto que mi reseña es de las últimas en aparecer, pocas cosas nuevas puedo aportar a lo que ya han señalado mis compañeros en estos últimos días, me ha parecido una historia preciosa y he disfrutado mucho con su lectura.

En el centro de la historia se sitúa el viejo profesor, un hombre del que en ningún momento conocemos su nombre, que a causa de un accidente ocurrido en 1975 ha perdido sus recuerdos y es incapaz de recordar nada de su presente más allá de los 80 minutos que dura su memoria, excepto los teoremas y fórmulas matemáticas que descubrió antes de su accidente. Es por eso que lleva prendidas en su ropa unas cuantas notas donde va apuntando los asuntos que considera importantes para compensar su falta de memoria, entre ellas una que recoge el dato más importante, "su memoria solo dura 80 minutos".

Para ayudarle en su día a día haciéndole la comida, limpiando la casa y realizando las compras, por medio de una agencia de trabajos su cuñada le contrata una asistenta, la décima en su ficha debido a que el profesor es un cliente complicado y las anteriores no han sabido adaptarse a su problema. Y así aparece en su vida la nueva asistenta, a quien recibe con la pregunta de qué número de pie calza y a cuya respuesta comienza a plantear diversas fórmulas.
Este mismo recibimiento numérico se produce día tras día y poco a poco la asistenta se va acostumbrando a la compañía y personalidad del profesor, aceptando su problema con una enorme paciencia. Pero no es la única que consigue introducirse en los ochenta minutos que dura la memoria del viejo profesor, ya que cuando éste se entera de que tiene un hijo de ocho años, insiste en que no es edad para que esté solo en casa, debe estar con su madre y a partir de ese día el niño, al que el anciano apoda como Root, comienza a ir a casa del profesor a la salida del colegio. Ambos se entienden muy bien desde los primeros días, Root respeta la memoria del profesor y procura no alterarle y éste se siente feliz con el niño, hablándole de números, ayudándole con los deberes y compartiendo su afición por el béisbol. A lo largo de las páginas vamos descubriendo esta historia de amistad y amor entre estas tres personas en apariencia tan distintas, pero que consiguen crear un vínculo muy especial a través principalmente de los números y del béisbol.

He disfrutado mucho con la lectura de este libro tanto por la historia que recoge, entrañable, dulce y delicada, como por la forma de narrar de Yoko Ogawa. Su estilo es maravilloso, sencillo pero elegante, cargado de calidez y sensibilidad que convierten la lectura en una delicia. La historia está narrada en primera persona por la asistenta, que nos hace partícipes de su difícil día a día con el profesor y de como poco a poco las matemáticas también van ganándose una posición en su vida. A través de lo que ella nos va contando llegamos a conocer a este singular personaje en profundidad y lo describe con tal cariño que desde el primer momento el lector también se siente atraído por él, por una persona que nos parece tan vulnerable que sientes la necesidad de protegerle y proporcionarle todo el afecto que la vida le ha robado al privarle de su memoria.

Parte del encanto de la historia radica en los personajes, tanto la asistenta como su hijo Root y el profesor, que son los tres ejes principales de la historia. Son personas que nos resultan reales y cercanas y que están perfilados magistralmente a nivel psicológico. La asistenta, de cuya vida nos llegan algunos detalles que nos ayudan a conocerla un poco mejor, es una mujer amable, tierna, bondadosa y sobre todo paciente. Pasar tanto tiempo al lado del profesor es una experiencia dura, cada día él le hace las mismas preguntas y ella soporta esta situación con calma, adaptándose a sus necesidades y haciendo todo lo posible para que él no se sienta solo o desconcertado. Se extralimita de sus funciones como asistenta ya que el profesor acaba siendo para ella más que el dueño de la casa donde tiene que servir. Entre ellos se establece un fuerte vínculo de amistad que supera la barrera de la pérdida de memoria y la comunicación a través de los números.
Y este vínculo se extiende también a su hijo Root, un niño que con tan solo ocho años es capaz de adaptarse no solo a estar en compañía de un hombre anciano sino de una persona cuya memoria es completamente diferente a cualquier otra. La relación entre Root y el profesor es muy especial por el cariño que ambos se tienen, por como se preocupan el uno por el otro y ceden en sus posturas para llegar a un equilibrio entre ambas realidades.
 

martes, 20 de marzo de 2012

19ª reseña en el blog del Lector Empedernido

La fórmula preferida del profesor, de Yoko Ogawa

He estado ausente, como lo habrán notado. 
Mi última entrada fue un IMM hace una semana, y sin embargo he leído libros que quiero reseñar. ¿El problema? No, no es el tiempo. Ya estabilicé mi horario (la primera semana casi no podía leer) y tengo más tiempo disponible. La verdadera razón es la siguiente: Mi computador ha muerto. No, no tanto como muerto, sino más bien está agonizando. A duras penas soporta word, y ni hablar de internet. Está viejo. Es un netbook de la época en que los netbook eran la "gran" novedad, y la garantía está agotada. Pues bien, mientras espero comprar uno nuevo, no he podido reseñar (tengo pendiente Oliver Twist, De Amor y de sombra {aún no acabo este, pero me falta poco} y una columna que quiero escribir {sí, comenzaré a escribir "columnas", con muchas comillas por lo demás}) ni responder comentarios, ni tampoco comentar en sus entradas. He leído las actualizaciones de todos los blogs de mi barra, sin embargo no puedo comentar con mi móvil, así que no hay registro de mi visita. Pero, paciencia, por favor, que pronto inundaré sus blogs de comentarios, jejeje. Además estoy preparando una sorpresa... ¡¡El primer concurso del blog!! Estoy muy emocionado con esto, y es que tenía muchísimas ganas de organizar algo. Pronto tendrán más detalles, pero les adelanto que el premio será una novela que ha tenido muchísimo éxito en el público juvenil y adulto (quizá más en este último). El largo párrafo anterior resulta ser un pequeño resumen de mis contratiempos, y aún no les he presentado la nota introductoria a la entrada de la reseña. ¿Comenzamos, pues?
La fórmula preferida del profesor
 La fórmula preferida del profesor es un libro que no conocía, que no estaba en Chile y que no planeaba llegar aún. Sin embargo cuando me enteré de que Isi organizaba su primera lectura conjunta no dudé y me inscribí. Ya vería cómo me organizaba. Pero todo se solucionó gracias a ella quien, gentilmente, me envió el libro en formato ePub para mi iPad. De aquí, Isi, muchísimas gracias. Algo pasó después. Algo irónico, tragicómico, la verdad. Paseaba por los escaparates de la librería, luego de haber leído semanas o días atrás el libro mediante mi iPad y diviso algo. Ediciones Funambulistas. ¡¡Llegó a Chile esa editorial!! Al centro de una pila de libros, La fórmula preferida del profesor. ¡Qué rabia!, pensé. Pero bueno, la novela ya está leída y próximamente reseñada. No hay vuelta atrás. Quizá compre el libro, porque me ha gustado muchísimo, se los adelanto. 

«Una historia de amor, amistad y transmisión del saber...» Auténtico fenómeno social en Japón (un millón de ejemplares vendidos en dos meses, y otro millón en formato de bolsillo, película, cómic y CD) que ha desatado un inusitado interés por las matemáticas, este novela de Yoko Ogawa la catapultó definitivamente a la fama internacional en 2004. En ella se nos cuenta delicadamente la historia de una madre soltera que entra a trabajar como asistenta en casa de un viejo y huraño profesor de matemáticas que perdió en un accidente de coche la memoria (mejor dicho, la autonomía de su memoria, que sólo le dura 80 minutos). Apasionado por los números, el profesor se irá encariñando con la asistenta y su hijo de 10 años, al que bautiza «Root» («Raíz Cuadrada» en inglés) y con quien comparte la pasión por el béisbol, hasta que se fragua entre ellos una verdadera historia de amor, amistad y transmisión del saber, no sólo matemático?

Para comenzar les cuento que la novela se transformó en un fenómeno social en su país de origen. No había quién no conociera la historia, y es que tiene un encanto que hace que el lector se deslice por las páginas con tranquilidad y alegría.



LEER MÁS

Las cartas entre Gorki y Chejov editadas por Funambulista.

 
Acabo de terminar la correspondencia de Gorki-Chejov, editada por Funambulista.
Un muy entretenido libro, ameno, de dos escritores que hoy son clásicos y que durante el tiempo de estas cartas eran apenas conocidos, Chejov en Rusia y Gorki en pocos sitios porque estaba empezando a escribir.
CIUDAD DE GORKIY son estas cartas divertidas porque aparte de la admiración que se tienen el uno al otro-que no es nada pedante, ni hueca, sino propia además de dos personas inteligentes que se animan mutuamente- hay una manera de escribir que acerca los mundos de ambos, de forma que por muy lejana que nos resulte la geografía donde suceden las cosas, nos parece que nos están hablando de la ciudad de al lado.
Esto es complicado de hacer si se es un cabeza hueca con humo. Pero ninguno de los dos lo era. Y así se animan en los cuentos que escriben, se regañan; Chejov le dice a Gorki que se deje de tanto adjetivo por ejemplo, que a veces los pone- viene a decirle- sin objeto claro en lo que cuenta, que no sea pesado con las digresiones, y Gorki le dice a Chejov por ejemplo que no todo el mundo le va a entender Tío Vania.
Ambos estaban enfermos y ambos se cuentan sus males, aunque ninguno parece vivir pensando en su enfermedad; Chejov le manda una carta algo cabreado a Gorki cuando éste le insiste en viajar, y le dice que ya está bien y que no está para viajecitos…Gorki se queda un poco mohíno…
Naturalmente se cuentan cotilleos y opiniones sobre escritores, sobre la vida literaria de Moscú, juzgan y se enfadan con actitudes, apoyan periódicos, se suscriben a revistas…Gorki se harta de sus problemas con la policía, Chejov no se mete en jaleos pero procura ver si puede ayudarle…

Fotos de la presentación de "La leyenda de una casa solariega", de Selma Lagerlöf en la librería Tierra de fuego









viernes, 16 de marzo de 2012

18ª reseña sobre La fórmula preferida del profesor


Una lectura que tenía pendiente desde hacía mucho, es la de La fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa. Quizá conozcáis la fórmula: se publica un libro, oyes hablar de él, quieres leerlo y lo compras, lo sacas de la biblioteca o lo que sea. Pero el libro languidece en un rincón hasta que un día te acuerdas de él. Esto es lo que me ha pasado con esta novela. Pero gracias a Isi y su lectura conjunta, el libro pudo salir de la wishlist. Y lo único de lo que me arrepiento es que se haya pasado tanto tiempo en el limbo.



La fórmula preferida del profesor me ha entusiasmado. Tenía dudas al momento de empezarlo, como otros, puesto que las matemáticas, un tema presente en todo el libro, no me entusiasmaba mucho. Pero han sido superadas con creces.


"Mi hijo y yo le llamábamos profesor. Y el profesor llamaba a mi hijo "Root", porque su coronilla era tan plana como el signo de la raíz cuadrada."

Así es como Yoko Ogawa nos introduce en la historia. De repente nos encontramos en un pequeño despacho, junto a tres personas, los tres protagonistas, concentrados en resolver "qué magia es la que coloca los números bajo el símbolo de la raíz cuadrada". Magia, matemáticas... la idea me ha trasportado desde el principio a Los viajes de Gulliver, donde había una isla voladora donde las matemáticas y la geometría sonaban tan perfectos como una buena pieza musical.


"- [...] Si hubieran sido descubiertos por nosotros, nadie tendría tantas dificultades, y los matemáticos no harían falta siquiera. Nadie fue testigo presencial del nacimiento de los números. Cuando nos dimos cuenta, ya estaban ahí. 
- Por eso las personas inteligentes están dale que dale para entender su mecanismo, ¿verdad?
- Nosotros, los seres humanos, somos demasiado estúpidos para haber creado los números."

En fin... volviendo al Japón de los años 90, previos a los Juegos Olímpicos de Barcelona, nos encontramos con estos tres personajes, el profesor, su asistenta y su hijo. El profesor perdió la memoria en un accidente de coche durante los años 70 y su memoria es incapaz de funcionar más allá de 80 minutos. Su asistenta es una madre soltera que ni siquiera ha llegado a los 30 años y que está sola en el mundo junto a su pequeño hijo Root. Los tres son el motor de la historia y en su historia les vemos evolucionar y crecer, pero también esforzarse y luchar. Las matemáticas son la ¿excusa? para ver a través de ellas sus relaciones y su espíritu. A pesar del poco tiempo que he tenido para leerla, se me ha hecho muy rápida porque no cuesta nada meterse en ella gracias al lenguaje que emplea Ogawa, sencillo, directo y a la vez, poético. En esto es muy japonesa. Igual que en la obsesión de Root y el profesor con el béisbol, el deporte nacional de Japón.

Si tuviera que escoger a uno de los tres protagonistas, me quedaría con Root sin dudarlo. Root me parece un amor. Un niño pequeño, que crece casi solo, pero que como su madre, es despierto e inteligente. Si ella fue una niña que aprendió enseguida a cuidar de si misma, Root aprende a hacerse adulto gracias a su relación con el profesor. Recuerdo sobre todo aquella escena en la que se da cuenta del desconcierto del profesor cuando le menciona que uno de sus jugadores favoritos de béisbol ya se ha retirado.

Incluso la dedicación del profesor por las matemáticas ha hecho que me entraran ganas de tomar notas e incluso como la protagonista, he pasado un tiempo intentando buscar la solución a los problemas que se plantean en el libro. Quien lo diría de alguien a quien no le gustaban demasiado las matemáticas (aunque sí hacer cálculos como los de la novela)...

LEER MÁS

jueves, 15 de marzo de 2012

Acurrucada entre letras: LA FÓRMULA PREFERIDA DEL PROFESOR

Acurrucada entre letras: LA FÓRMULA PREFERIDA DEL PROFESOR:

A estas alturas de las reseñas me vais a permitir que no escriba sinopsis, pues todos sabemos de qué libro estamos hablando y el que no lo sepa lo puede descubrir leyendo cualquiera de las reseñas que ya se han publicado y que adjunto al terminar esta entrada.
Me quiero centrar en mis opiniones, en los pros y contras que he encontrado y en la sensación que me ha dejado la lectura. Hasta hoy, día de mi publicación , no he querido leer ninguna reseña para no dejarme influenciar por los comentarios de los demás, sobretodo tratándose de un libro que de entrada no me atraía nada; razón por la que decidí leerlo y tomármelo como un reto personal.

Nos encontramos con tres personajes principales, el profesor, Root y su madre, la asistenta. Fugazmente aparece la cuñada del profesor, de la que me hubiera gustado saber mucho más. La historia es narrada en primera persona por la asistenta, que nos cuenta este relato con perspectiva de varios años. Relata a la vez que recuerda. Le da un aire íntimo y melancólico que me ha resultado delicioso.

El argumento, en sí mismo y sin leer entre líneas es pobre; nos habla de un profesor de matemáticas desmemoriado tras un accidente que marca un antes y un después en su vida. El profesor, a partir de ese momento sólo tendrá una memoria de 80 minutos y pasado ese tiempo sufrirá un reseteo que le retornará la punto de partida. La nada. Lo único que el profesor recordará será todo lo anterior al accidente, lo que justificará que tenga ese profundo conocimiento de las matemáticas y que éstas sean su motor. Todo lo que viva, diga o haga estará siempre relacionado con los números y las fórmulas matemáticas.

LEER MÁS

miércoles, 14 de marzo de 2012

Cargada de libros: Hoy es el turno de La fórmula preferida del profe...

Cargada de libros:

Hoy es el turno de La fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa, libro elegido por Isi para proponer una lectura conjunta que, en mi caso, se ha saldado de forma muy satisfactoria. Debo reconocer que conocía a la autora gracias a las reseñas que han estado saliendo sobre otro libro suyo: La residencia de estudiantes. Sin embargo, me era totalmente desconocida esta obra que, según he leído, se convirtió en todo un fenómeno social en el país natal de la escritora, Japón.

Así pues, La fórmula preferida del profesor relata la vida de un profesor de matemáticas aquejado de una extraña amnesia ya que no atesora recuerdos recientes durante más de 80 minutos. Por otro lado, tenemos a una madre soltera, asistenta de profesión, que entra a trabajar en la casa del viejo profesor y es advertida, por la cuñada de éste, de la dolencia del matemático. De esta manera, cada mañana la empleada responde a las misma preguntas formuladas por el profesor, ¿qué número de pie tienes? O ¿cuándo es tu cumpleaños?. Responder a todas estas cuestiones le proporciona a la asistenta entrar en la espiral matemática en la que vive el maestro quien, a pesar de su dolencia, tiene una mente brillante y ama a los números por encima de todo.

De esta forma, conocemos a los números amigos, los primos, distintas fórmulas cada cual más extraña y complicada, todo ello contado desde la voz experta que intenta mediante diversos ejercicios que su empleada, y por extensión los lectores, seamos capaces de entender a los números.


La fórmula preferida del profesor es un libro que carece de muchos personajes, es más, yo los resumiría tan solo en tres. Tenemos, por supuesto, al profesor, una persona inteligente, madura y con una mente privilegiada para entender y hacer entender las matemáticas. Es imposible no cogerle cariño ni apego ya que debido a su enfermedad lleva a cabo algunas rutinas como dibujarse mensajes en pequeños papeles que cuelga de su chaqueta. Además, es un personaje tierno y simpático, aunque parece huraño al principio, y dotado de una gran humildad y sencillez. Por otra parte tenemos a la asistenta que, como ya he dicho, es madre soltera y solo vive para trabajar en pro de darle a su hijo un futuro prometedor. Y, como tercer eslabón importante, tenemos a Root, el hijo de la empleada del hogar. La entrada del pequeño en escena se produce gracias al profesor quien además le bautiza como Root o, lo que es lo mismo, raíz cuadrada. 

LEER MÁS

martes, 13 de marzo de 2012

Narcís Oller. “La locura”

Narcís Oller. “La locura”

El estigma
Para alguien como yo que se ha pasado la primera juventud leyendo a Galdós y a Baroja  descubrir a Narcís Oller es una agradable sorpresa.
“La locura” puede formar parte de dos de los ismos literarios del siglo XIX: realismo y naturalismo; pero Oller, noucentista y vanguardista con D’Ors; escribe ya en 1898 esta novela que es técnicamente novedosa al estar narrada en primera persona del singular e integra en la narración a la filosofía, el positivismo, la medicina, el determinismo y la antropología; y además hace un análisis y un retrato psicológico de la sociedad española de la época.
La novela narra el descenso progresivo de un hombre que pasa de ser lunático, reservado, de unas inconsecuencias de carácter inexplicables a la enajenación absoluta. Golpes del destino que le harán tropezar y caer estafado, burlado, escarnecido, levantarse mal herido una y otra vez hasta que  reciba el último y acabe cayendo definitivamente en el delirio, las alucinaciones y la demencia. Pero esta novela no es sólo un excelente folletín de época que tiene la virtud de no caer nunca en el amaneramiento.  Retrato de la burguesía rural emigrante en la ciudad, del enfrentamiento político entre liberales y carlistas; y, sobre todo, tragicomedia de trapos sucios familiares, historia común de esta vieja humanidad que hoy ha evolucionado y degenerado en programas de televisión sin buena literatura ni buena educación. Es la presentación de esa enfermedad en la sociedad del siglo XIX: “El loco pasea su manía entre la masa sin que nadie se dé cuenta. Mientras no se le pronuncien de una manera aguda los delirios, la masa tan sólo lo tilda de tipo original, de neurótico, de extravagante, de chalado en el sentido atenuante de la palabra”. Y estaban los que, tomándoselo a broma, se divertían a su costa. Reírse en lugar de sentir compasión. Y está la triste certeza de que la locura era una enfermedad para la que entonces no existía un diagnóstico preciso ni una cura específica. Enfermedad a la que se la denominaba neurastenia, vesania hereditaria producto del atavismo. De padre loco hijos locos.

LEER MÁS

"La locura" en el Diari de Tarragona


15ª reseña



la-formula-preferida-del-profesor1
Una simple tortilla, una comida sencilla, casera, que no se sirve en los grandes restaurantes. Un plato que no aprecias porque tu madre te lo ha preparado decenas de veces, sin que tú prestaras demasiado interés, ni se lo agradecieras más que maquinalmente.
Sin embargo, el día que preparas una por primera vez, resulta que no es tan fácil, la cocina “simple”, la cocina “casera”, es todo un prodigio, un difícil equilibrio entre habilidad, experiencia e, incluso, el cariño con el que se elabora.
Un pensamiento similar asalta a El Profesor, cuando se para a contemplar (y apreciar) la supuestamente humilde cena, que le prepara su asistenta, y comprende que no solo cumple con su obligación laboral, sino que hay mucho más en su trabajo, en su actitud, en su compañía.
Y este es uno de los temas más importantes de “La Fórmula Preferida del Profesor”, el descubrir los pequeños detalles que a veces damos por sentado, o que no saboreamos en su justa medida:
Un rayo de sol mientras te sientas en un banco de un parque, hacer los deberes con tu hijo, buscar un regalo a un amigo.
Otro de los grandes temas de este libro, que toca muchos “grandes temas”, bajo una apariencia “pequeña”, es la memoria, algo en lo que (como en el ejemplo de la tortilla), raramente se piensa, hasta que falta.
Y es que El Profesor no puede recordar los sucesos recientes, cada día comienza su relación con las personas que ha conocido, posteriormente a un accidente.

LEER MÁS

‎14ª reseña en el blog Tiempo entre lecturas

Reseña: La fórmula preferida del profesor, Yoko Ogawa

Este libro llegó a mi estantería gracias a la lectura conjunta que organizó Isi, de no ser por eso, probablemente no habría leído este libro. Sin embargo, me alegro de haberlo hecho. No había leído nada de esta autora y es muy posible que me vuelva a animar.

Si tuviera que definir con una palabra la novela, creo que escogería "diferente", eso sí, diferente pero no "rara", y es que quiero evitar la connotación negativa de esta palabra y que parezca que el libro es difícil de leer, ya que no es el caso.

La fórmula preferida del profesor, de Yoko Ogawa (autora de, entre otras, "La residencia de estudiantes" o "El embarazo de mi hermana"), trata de un profesor de matemáticas enfermo y la relación que se forja con su asistenta y el hijo de esta.

El profesor, en ningún momento conocemos su nombre ni el de los demás personajes, tiene como consecuencia de un accidente una memoria que dura 80 minutos. Son varias las asistentas que han trabajado en su casa, por lo que nuestra protagonista deduce que debe de ser una persona de trato difícil. A medida que se desarrolla el libro, vemos que el profesor es, cuanto menos, una persona peculiar, claramente su problema hace que el trato con él sea más complicado, sin embargo, tiene un gran corazón y una mente imbatible para las matemáticas. Relacionando cualquier cotidianidad con números y fórmulas, consigue despertar, con paciencia y entusiasmo, la curiosidad de sus nuevos amigos por las matemáticas.

El libro está contado en primera persona por la asistenta y el ritmo es bastante ágil. Los diálogos son frecuentes y la lectura es fácil y rápida.

La fórmula preferida del profesor me ha sorprendido gratamente, se coge un gran cariño a los personajes, los tres protagonistas son entrañables y la relación que establecen es muy bonita. Además, es destacable lo bien escrita que está, al menos a mi parecer. 

En general recomendaría la lectura de esta novela.
 

lunes, 12 de marzo de 2012

13ª reseña: BIBLIOTECA DE SECUNDARIA DO CPI VIAÑO PEQUENO (TRAZO): La Fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa.

BIBLIOTECA DE SECUNDARIA DO CPI VIAÑO PEQUENO (TRAZO): La Fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa.:

La Fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa.

En el Club de Lectura de "profes" hemos leído últimamente La Fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa. (Más información abajo a la derecha). Hemos compartido lectura con otros miembros de un Club de lectura virtual, desperdigados por la geografía española, organizado por Isi , y hoy nos toca publicar una reseña, en castellano, sobre la obra. Lo hacemos encantad@s. Ha sido una experiencia fantástica que esperamos repetir.

Reseña: La Fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa.

Una exquisita técnica en el relato los hechos y en la presentación paulatina de personajes engancha al lector desde el principio de la novela. La autora combina con éxito esta delicadísima construcción de las acciones con frecuentes elipsis. A menudo faltan datos, se sobreentienden momentos vividos que como lector@s debemos recomponer. La reelaboración de estos datos se hace con facilidad, pero lamentamos esa ausencia en el relato de ciertas anécdotas, que resultarían tan gratificantes. Nos preguntamos si este “abuso” de la elipsis es propio de la narrativa oriental o japonesa.
El profesor de matemáticas, eje central de la novela entorno al cual giran los otros personajes, posee una memoria de 80 minutos, aunque es capaz de recordar su vida anterior al accidente sufrido en 1975. Una mujer, narradora de la historia, entra a trabajar para él, contratada por su cuñada, viuda, que vive aislada en el otro lado de la misma casa. También el hijo de la empleada de hogar establece una relación muy cercana con el profesor, que adora a los niños.
La acción que sucede en el tiempo inmediato o actual está constituida por la convivencia del profesor con la cuidadora/cocinera/limpiadora y su hijo. A pesar de la limitación del profesor, la adaptación y la paciencia de estos dos otros personajes crean un ambiente familiar y de camaradería , de cariño y respeto. Sentimientos no mostrados abiertamente en ningún momento sino contenidos a lo largo de toda la novela, expresados en actitudes y hechos. La contención de las emociones ante los demás, característica asignada tradicionalmente al pueblo japonés, se confirma una y otra vez en los comportamientos de los personajes de la novela.
La acción que ha sucedido en un tiempo anterior se va desvelando progresivamente de manera muy sutil. Es la historia de amor entre el profesor y su cuñada. Los sentimientos del profesor son indudables y se van desvelando a través de los hallazgos de la trabajadora del hogar. Los sentimientos de ella no son abiertamente desvelados, pero condicionan su relación con la empleada. Son sus celos contenidos los que provocan el conflicto en la novela. Además, se insinúa un posible adulterio el día del accidente en el que el profesor pierde la memoria, e intuimos el debate interno de la viuda que se siente culpable, pero a la vez ha de reconocer que ha amado al profesor toda la vida (solo desde ahí entendemos su decisión final y su relación con la narradora).

Entrevistas

Os proponemos las tres entrevistas que Max Lacruz, editor de Funambulista, concedió en el programa de radio La Montaña Mágica de Intereconomía durante el mes de enero

Correspondencia (Chejov/ Gorki), Diario secreto (Alexander Pushkin), La excluida (Pirandello)

 


La vida singular de Albert Nobbs (George Moore), El ángel del odio (Lajos Zilahy)


Corazón y ciencia (Wilkie Collins), La residencia de estudiantes (Yoko Ogawa)

 





El coronel Chabert, Balzac


Publicado el 28 febrero 2012 por Miguelmalaga EL CORONEL CHABERT (1835), DE HONORÉ DE BALZAC. DE ENTRE LOS MUERTOS.
Balzac nunca deja de sorprenderme, al igual que Galdós y Zola, que forman una trío de escritores decimonónicos por los que siento una especial debilidad. Balzac es un observador innato del mundo, un registrador de caracteres psicológicos y un cronista verídico de la realidad de su tiempo. Pero no se conformaba con eso, sino que era capaz de crear personajes casi tan complejos como los seres humanos que habitamos la realidad. Uno de los más recordados es este Coronel Chabert (novela de la que se ha realizado alguna versión cinematográfica), el soldado de Napoleón al que, creyendosele muerto en la batalla de Eylau de un mandoble en la cabeza, se entierra en una fosa común. El pobre Chabert logra salir dificultosamente de su muerte en vida, pero más provechoso le hubiera sido quedarse en su atestada tumba, puesto que el resto de su existencia va a ser un auténtico infierno.
El coronel Chabert, dado por muerto por los seres que le aprecian, vuelve después de algunos años de existencia errante a un mundo que ya no le pertenece, al París de la Restauración, donde el ejército de Napoleón no es más que un recuerdo, glorioso para unos, enojoso para otros y un oficial que reclama su antigua vida no es más que un estorbo, un insignificante obstáculo en la rueda de los acontecimientos. Además Chabert ha vuelto andrajoso y miserable, su mujer (casada con otro) se niega a reconocer a su marido en ese cadáver andante. Toca recurrir a la justicia, a ese despacho en el que en el principal pasatiempo de los pasantes es hacer burla de los clientes.


LEER MÁS

12ª reseña en el facebook de Montse Gómez

Esta es mi primera reseña asi es que creo que tengo que empezar pidiendo disculpas por mi torpeza de principiante en estas lides.
Nueva en sto de facebook y harta a los dos dias de saber lo que come la gente y los cuatro cotilleos de turno una amiga me recomendó: visita esto que te recomiendan libros y se pueden hacer comentarios. Asi que: ¡A investigar sobre libros y lecturas se ha dicho!
Una cosa llevó a otra y asi fue como encontré a Isi y su propuesta de lectura conjunta. http://fromisiblog.articulo19.com/
Su proposición me entusiasmó, su forma de "vender" tanto el libro como la lectura conjunta me animaron y me lancé de cabeza (sin pensarmelo mucho porque como le dé muchas vueltas no lo hago).
me costó un poco encontrar el libro (y eso que mi librero de cabecera es excepcional) y yo creo que es que tenia que llegar a mis manos en el momento en quellegó. Buscando por internet encontré que el libro que nos ocupa está largamente premiado y versionado tanto en cine como en cómic, además de ser un superventas en su país.
tres personajes principales y uno secundario que al final descubrimos que es esencial para la historia: una asistenta, un profesor, el hijo de la asistenta y la cuñada del profesor.
de ninguno de ellos conocemos su nombre ¿Quizás sea porque podríamos ser cualquiera de nosotros? Solo hacia el final de la lectura se proponen dos nombres de matemáticos pero la autora nos sigue dejando con la incertidumbre sobre si uno de ellos corresponde a nuestro querido profesor.
La asistenta consigue un nuevo trabajo y así es como conoce al profesor y a su cuñada. La descripción del profesor, su relación con él, la evocación de recuerdos que éste le provoca, los lazos emocionales que se establecen y en los que tambien está implicado su hijo, el descubrimiento de pequeños detalles sobre la vida pasada del profesor, las nuevas y ancestrales emociones y experiencias que le hacen vivir tan sencillas y cotidianas como: una visita a la peluqueria, una celebración de cumpleaños, asistir a un partido de beisbol... hacen que el personaje principal se convierta en "NUESTRO" "QUERIDO" "PROFESOR".
"NUESTRO": en cierta manera nos apropiamos de él y lo sentimos como alguien muy cercano.
"QUERIDO": nos provoca un torrente de emociones afectuosas positivas hacia su persona y sus circunstancias.
"PROFESOR": porque nos hace ver y recordar la figura del enseñante de una forma distinta a como se suele estar acostumbrado.
¿A quién no le hubiera gustado tener un profesor, o más de uno, de matemáticas, o de cualquier otra materia, que nos motivara como lo hace nuestro querido profesor? Convirtiendo los deberes en un juego, demostrando y transmitiendo confianza en el que aprende, dejando que sea el propio alumno el que realice el descubrimiento del aprendizaje, provocando una competitividad positiva de esfuerzo personal y de superación... ¡Que suerte los que alguna vez se hayan encontrado con un "profe" asi!
hay quien lo cataloga como un libro sobre matemáticas. Es verdad que se nombran y se explican los números primos, los números amigos... Pero lo más importante que he encontrado yo es que: para el profesor, los números (no las matemáticas) son su filosofia de vida. Los números le sirven al profesor para relacionarse con el mundo. Cuando cada mañana a la asistenta le pregunta: "Qué número de calzado usas?" es para establecer una relación numérica con ella que le da seguridad y le le permite depositar su confianza en esa persona totalmente desconocida para él cada 80 minutos. Y lo mismo le pasa en el partido de beisbol al que asisten los tres personajes principales.
Yo lo catalogaria como un libro sobre los valores y las emociones. a pesar del olvido de las circunstancias presentes en las que esta inmerso el profesor siempre queda el poso del amor y la protección a la infancia, el amor verdadero y el deseo de aprender y descubrir el secreto de los números.
Reconocer el valor, la entereza y la sensibilidad de la asistenta que pudiendo haber sido una estrella azul más en el expediente de contratación del profesor se ocupa y preocupa por él más allá de lo estrictamente laboral. Hasta el punto de traspasar estas emociones y actitudes a su hijo y alargarlas en el tiempo hasta la desaparición del profesor. ¿Cuantos de nosotros, hoy en dia, veneramos a nuestros mayores cuando los vemos decrepitar com sí hace el pueblo japonés?
Una lectura que, por paralelismos con mi vida personal, me ha arrancado lágrimas en el fragmento en que la asistenta compara al profesor con los arboles de la fiesta de Tanabata.
Cuando acabas el libro te quedas con ganas de más y creo que es recomendable también "El embarazo de mi hermana" y "La residencia de estudiantes" de la misma escritora.
Feliz lectura a todos.
Y gracias (una vez más) Isi.

Enlace a facebook