miércoles, 26 de diciembre de 2012

Alehop, de José Antonio Fortuny , en Bibliofilosis Letrae


"Una de las reglas cardinales de un buen espectáculo es: nunca lo interrumpas abruptamente, en pleno funcionamiento, porque sería como si le quitaras el plato a un perro que está comiendo, o que un cantante se parase en medio de un estribillo que está siendo coreado. Cuando la rueda está girando, es muy peligroso meter la mano"
SINOPSIS
Un misterioso circo llega a un pueblo remoto. Mientras la población se queda hipnotizada por el espectáculo tan vanguardista que se despliega ante ella, una pareja de ancianos trata de solucionar lo que es, a todas luces, un insignificante problema doméstico. Sin pretenderlo, se verán involucrados en una aventura trepidante, en una compleja trama -en la que el circo y su sibilino mánager tendrán su papel- que les llevará hasta límites insospechados. Alehop es una original comedia negra que, bajo una apariencia de historia desenfadada, hace aflorar con sutil maestría temas universales como el abuso de poder, la confrontación ideológica, la manipulación de las masas... José Antonio Fortuny firma ahora una parábola sobre el desamparo de los más vulnerables en una sociedad hedonista y, para mucha gente, directamente hostil.
Tras leer varias reseñas sobre este libro y dejarlo relegado un punto indefinido de la lista de deseos, llegó a mi conocimiento el sorteo que del mismo realizaba el autor en su blog, y no lo dudé: con Alehop me estrené en el mundo de los sorteos. No gané el libro, pero gané unas ganas irreprimibles por leerlo.

"Una farsa negrísima, angustiosamente divertida, ingeniosa, inteligente y muy actual". Alehop es lo que dice ser, lo que Rosa Montero dice que es. Palabra a palabra. Como el propio autor asevera en su blog, esta frase sintetiza muy bien el argumento de la novela. Pero de todos los calificativos, resalto especialmente uno: "angustiosa". No porque la angustia sea el componente predominante, sino porque era el  que menos me esperaba y el que más me ha sorprendido cuando ha empezado a invadirme sin previo aviso. Era una angustia sutil, pero angustia al fin y al cabo.

Una farsa. Y tan farsa. Al empezar a leer, uno percibe cierto aire de comedia, de historia caricaturesca. No pude evitar imaginarme a los personajes como caricaturas andantes. El aire que lo envuelve todo no es real; desde el principio huele a absurdo, a burla, pero no es hasta más avanzada la novela cuando ese olor empieza a solidificarse en un enredo surrealista, que hace que los ojos del lector sobresalgan un poco más de sus órbitas a cada página. 

Negrísima, angustiosamente. Continua e incondicionalmente preocupado por el bienestar de su mujer encamada, el anciano protagonista es al principio el personaje cabal, el encargado de mantenerse a sí mismo y al lector con los pies pegados al suelo. Es tranquilo; disfruta de placeres tan sencillos como mirar cada mañana el árbol del centro de su huerto. Pero no es nada bueno lo que le espera. Sus intereses para con su mujer chocan frontalmente con los del circo y, por ende, los del alcalde y los de todo el pueblo. El maremágnum que se desata a su alrededor termina por arrastrarlo y no tendremos más remedio que ir con él, acompañándole en sus desventuras rocambolescas, que no son pocas ni son tontería. Todo se vuelve en su contra, y todo es tan injusto, y parece que no puede dar un paso sin chocar con un obstáculo, sin enredarse en una asfixiante tela que lo envuelve más y más. Su situación, con una esposa que no puede levantarse de la cama por sí misma y que va hundiéndose en las simas de la depresión, no es tampoco agradable.

Divertida. Sí, también. No he soltado carcajadas en voz alta, pero sí me he reído por lo bajo. Pasan cosas que uno no espera, y también otras que espera; ambas hacen reír por igual. Y es que, aunque Alehop sea una novela corta, no hay una página de desperdicio. A cada lado del papel acecha algo: nunca sabes si será una nueva carcajada o una apertura extra de los párpados debida a cualquier inesperado acontecimiento o ingeniosa ocurrencia. Si pensáis que la situación ha llegado demasiado lejos, descuidad: puede alejarse más aún. De hecho, tened por seguro que tan solo unas pocas páginas más adelante el escenario habrá cambiado por completo. Cualquier cosa es posible, y por esa razón la historia no decae en ningún momento: carece de esos pasajes en los que el lector se relaja y desvía un momento la mirada, deja el libro a un lado y descansa... No, no está permitido desconectar (además, la novela está dividida en muchos capítulos cortos que la hacen más rápida y cómoda de leer si cabe).

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La reina de corazones, de Wilkie Collins, en el Diari de Tarragona


Entrevista en en el programa La montaña mágica de Intereconomía

Entrevista en Intereconomía a Max e Isabel Lacruz sobre dos libros publicados por Editorial Funambulista: La reina de corazones, de Wilkie Collins, y Cartas de amor, de Fernando Pessoa

jueves, 20 de diciembre de 2012

Alehop en BiblogTecarios

portadaalehopjoseantoniofortunyAlehop es una fantástica historia llena de giros a cada cual más surrealista y esperpéntico narrada con un lenguaje sencillo. En un principio puede parecer relajada y desenfadada, un mero entretenimiento para una tarde de domingo pero tras las primeras páginas ya no cabe el engaño: estamos ante una crítica sutil, nunca mordaz, de la sociedad actual.
Los protagonistas son una pareja de ancianos de vida y gustos sencillos que se ven envueltos en rocambolescas situaciones tras quedar ella impedida. Las gestiones que realiza el anciano para solicitar ayuda nos enfrentan a distintos estamentos sociales y visibilizan las dificultades que atraviesan las personas vulnerables ante la arbitrariedad de la vida.
Sinopsis: Un misterioso circo llega a un pueblo remoto. Mientras la población se queda hipnotizada por el espectáculo tan vanguardista que se despliega ante ella, una pareja de ancianos trata de solucionar lo que es, a todas luces, un insignificante problema doméstico. Sin pretenderlo, se verán involucrados en una aventura trepidante, en una compleja trama -en la que el circo y su sibilino mánager tendrán su papel- que les llevará hasta límites insospechados.
Alehop es una original comedia negra que, bajo una apariencia de historia desenfadada, hace aflorar con sutil maestría temas universales como el abuso de poder, la confrontación ideológica, la manipulación de las masas...
José Antonio Fortuny firma ahora una parábola sobre el desamparo de los más vulnerables en una sociedad hedonista y, para mucha gente, directamente hostil.
Crítica personal: 
Cuando me ofrecieron la posibilidad de reseñar el libro me comentaron que era una comedia negra y mi mente separó las dos palabras. Por un lado vino la imagen de Eduardo Mendoza y por el otro los recuerdos de las novelas de Raymond Chandler. Ambos autores de lecturas que disfruté este verano. Inmediatamente la perspectiva me sedujo pues en los últimos tiempos me dedico a sesudas lecturas profesionales y me apeteció un poco de aire fresco que rememorara ese placer estival y a la vez calmara mi espíritu de lecturas útiles con un poco de crítica social.
Con este punto de partida no es extraño que haya quedado gratamente sorprendida. Nada que ver con mi idea y encantada de ello. El autor muestra un enorme cariño por los personajes. En ningún momento se hacen odiosos o generan rechazo; en algunos casos despiertan ternura y en otros, comprensión o aceptación. En una crítica social tan certera y poco benevolente uno espera la sensación de rechazo o dolor; sin embargo consigue que el lector evoque la actualidad, se plantee preguntas y reflexione.
En cuanto al aspecto narrativo, la trama no muestra flecos sueltos sino una sólida urdimbre; el climax no decae, la concatenación de acontecimiento resulta lógica y los personajes están muy bien construidos. El lenguaje no es recargado, ni sobra ni falta una palabra o frase, y el vocabulario es rico y preciso. En resumen, es una obra muy cuidada de principio a fin.
No soy una persona que habitualmente recomiende lecturas sino es a través de la emoción que transmito al hablar de ellas o conozca muy bien a mi interlocutor. En este caso me voy a hacer eco de las palabras de Rosa Montero que reproducen muy bien lo que yo diría: "una farsa negrísima, angustiosamente divertida, ingeniosa, inteligente y muy actual".

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miércoles, 19 de diciembre de 2012

'El castillo de Lesley', de Jane Austen, en el blog Carmen y amig@s



"Érase una vez el señor Johnson que tenía unos cincuenta y tres años, un año después tenía cincuenta y cuatro..."

Entre 1787 y 1793 Jane Austen escribió algunas obras de juventud-  tenía entre 12 y 18 años- que recopiló en tres Volúmenes (I-II-III) según ella misma los llamó, y que no se publicaron hasta 1922. En El castillo de Lesley se reúnen textos de los dos primeros volúmenes. Del primero, Frederic y Elfrida, Jack y Alice, Henry y Eliza, Mister Harley, Sir William Mountage, Amelia Webster, La visita, Las tres hermanas, y La Historia de Inglaterra y El castillo de Lesley del volumen 2.
 
La risita cómplice que provoca la ingenuidad de estos textos se esboza ya con la lectura de las dedicatorias, muy de andar por casa: a su padre, a sus hermanos, a su hermana Cassandra, a la amiga de la familia, Marta..
"A la señorita Lloyd 
Mi querida Marta: 
Como testimonio de la gratitud que siento por su reciente generosidad hacia mí, acabando mi capa de muselina, pido permiso para ofrecerle esta pequeña producción de su sincera amiga,
La autora"
Ilustraciones de Cassandra Austen para La historia de Inglaterra
Las obritas, algunas de ellas inconclusas, ya muestran el humor sarcástico e incisivo que más tarde manejará con destreza en sus obras de madurez. La lectura de estos textos nos presentan una Jane Austen observadora del mundo, de su mundo y sus costumbres. Y una jovencita con opiniones propias y con carácter, como se puede comprobar en su La Historia de Inglaterra...
"La historia de Inglaterra desde el reinado de Enrique IV hasta la muerte de Carlos I 
por 
una historiadora prejuiciosa e ignorante"
Y desde luego Jane Austen da rienda suelta a sus filias y fobias. Un visión muy personal de la historia y muy simpática, todo hay que decirlo. Estos pequeños ensayos además están acompañados de las ilustraciones que de algunos de los monarcas hizo Cassandra Austen. Lo bien que se lo debieron pasar las dos hermanas, la una escribiendo, la otra dibujando y haciendo a los demás miembros de la familia partícipes de su labor.

lunes, 17 de diciembre de 2012

"La señorita Julie", de Strindberg, en el blog Librario íntimo




Estamos en la cocina de la casa del conde y en ella, entre fogones, sartenes, mesas bastas y algún especiero, va a desarrollarse una acción de lo más peculiar e inesperada: Julie, la hija y heredera, asiste a un baile en el que confraterniza con la servidumbre y muestra con ellos una liberalidad tan extrema, tan impropia, tan incómoda, que produce una inquietud generalizada. En un sistema jerárquico y clasista, las concesiones no son nunca juzgadas con agradecimiento sino con suspicacia... salvo en el caso de Jean, un criado ambicioso y de espíritu soberbio que ve en esta situación equívoca la gran oportunidad de obtener los favores sexuales de la señorita Julie, icono erótico y estamental que le perturba desde la infancia. Con el auxilio de la cerveza, del baile y, sobre todo, de la oratoria (que ha desarrollado escuchando a sus superiores), el astuto Jean envolverá a la imprudente joven en una tela gelatinosa hacia la que se abalanza.
Kristin, la cocinera, que es medio novia de Jean, explica los devaneos de la señorita utilizando una clave fisiológica («Tiene el periodo y entonces se porta siempre de una manera rara», p.47); pero August Strindberg prefiere entregar a los lectores una interpretación más centrada en el ámbito psicológico. Así, comprobamos que el nivel simbólico de sus ensoñaciones delata con claridad a los protagonistas: la señorita Julie ha imaginado más de una vez que se encuentra en lo alto de una columna (como Simón el Estilita o el clérigo Fermín de Pas) y siente deseos de arrojarse, hacia el suelo o el subsuelo; Jean se figura tumbado a la sombra de un árbol y anhela trepar hasta un nido altísimo «donde está el huevo de oro» (p.54). Es imposible retratar con más exactitud los temperamentos de una y otro. Pero no pensemos que las burbujas psicológicas acaban en esa secuencia: las descubrimos también en el escalofrío que recorre la piel y el corazón de Jean cada vez que se acuerda de las botas relucientes y señoriales del conde (p.68) o en la vertiginosa escena sádica en la que el criado corta con un hacha el cuello del jilguero de Julie (p.93): hacer daño, humillar y verter sangre (virginidad) son símbolos caros al psicoanálisis. Con sus provocaciones sexuales hacia abajo, la señorita Julie habilita inonscientemente las altanerías hacia arriba de Jean. Y cuando quiere ponerles un freno ya imposible, restableciendo el mármol del status («Los criados serán siempre criados»), escucha la réplica desafiante, brutal, crecida del muchacho («Y las putas, putas»).
En ese punto de inflexión de la obra (cuando las tornas se cambian y es Jean quien se hace con las riendas) comienza el análisis sin duda más interesante del drama: un criado que vislumbra en este desliz de su señora la ocasión única del medro... y una chica a la que el bochorno invade y que se imagina abofeteada por el qué dirán social. August Strindberg (Estocolmo, 1849), hombre de importantes desequilibrios psíquicos cuya biografía, escrita por Jorge Guinart, aparecerá también en el sello Funambulista, introduce aquí el bisturí con tanta precisión como falta de misericordia, diseccionando a sus personajes hasta el más pequeño recoveco, para inquietud y zozobra de los lectores, que se quedarán mudos de asombro cuando asistan al espeluznante giro final de la pieza.

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jueves, 13 de diciembre de 2012

Escarabajo Hitler, de Ned Beauman, en La Nueva España


Mi mundo con dos lunas: Alehop, de José Antonio Fortuny




Niños y mayores, bienvenidos al maravilloso mundo del circo Walter. Pasen y disfruten del mayor espectáculo del mundo donde la diversión está asegurada. Presten mucha atención, la función está a punto de comenzar...
A un pequeño pueblo, de cuyo nombre el autor no quiere acordarse... No, esperad que ese es otro libro. Empecemos de nuevo. A un pequeño pueblo, cualquiera, ya que no conocemos su nombre ni dónde está ubicado, llega un circo que se dirige a la capital. El alcalde verá la oportunidad de contratarlo y que se quede una temporada en el pueblo como manera para congraciarse con sus conciudadanos. El circo trae la alegría al pueblo, el éxito es absoluto y la población acude en masa a ver sus espectáculos. El circo se convierte en un fenómenos social que une al pueblo.
Pero no todo el mundo es feliz, al otro lado del trapecio, como si de la otra cara de una misma moneda se tratase, un anciano tiene un problema aparentemente trivial: le duele la espalda. Ese dolor de espalda traerá múltiples problemas encadenados, ya que su mujer necesita de su ayuda para poder levantarse de la cama donde está prostrada. Como un Quijote de la era de la burocracia, el anciano emprenderá su cruzada para lograr que le concedan ayuda asistencial a su mujer. Por el camino encontrará bastantes obstáculos y su vida dará un giro inesperado que hará que esta dramática historia poco a poco vaya tomando tintes de humor negro llegando a cotas rocambolescas que nos harán plantearnos muchas cosas: la insolidaridad, el aislamiento, la corrupción del poder o la manipulación que sufrimos por parte de los medios de comunicación.

"Llega un momento en el que uno se cansa de buscar teorías moralizadoras que
hagan más llevaderas sus circunstancias, en el que uno se harta de luchar contra
viento y marea; sabe que la ayuda de los demás nunca llegará, y se vuelve práctico.
Tiene que hacerlo si quiere sobrevivir"

Este circo es algo más que un circo, es una bella metáfora, es el circo del mundo en el que cada uno cumplimos una función dentro de ese entramado superior que es la sociedad. Una sociedad que nos trata como a marionetas y en la que, a veces, suceden cosas tan absurdas que parecen salidas de la imaginación de algún ser muy obtuso. Ya en el siglo I los romanos sabían que un pueblo que tiene el estómago lleno y está entretenido no causa problemas a los políticos, de ahí viene la locución latina "panem et circenses" (pan y circo).  Esta máxima es llevada al extremo en esta sátira mordaz de José Antonio Fortuny. En esta función podemos encontrar alcaldes acomplejados con ansias de poder, ancianos que hacen equilibrismos por sobrevivir, mánagers de circo con oscuras intenciones, líderes de la oposición con ganas colgarse medallas, periodistas dispuestos a todo por medrar, productores lujuriosos dispuestos a transformar el drama en espectáculo, sectas extraterrestres... Nada se libra de la crítica de Jose Antonio Fortuny que con este libro nos muestra una historia que, aunque resulta rocambolesca, no se nos hace del todo ajena puesto que todos vivimos cosas parecidas pero a menos escala en nuestro día a día. Y es que, en el fondo todo lo que cuenta es la verdad, aunque exagerada con un toque genial de humor negro para que apreciemos nuestros propios defectos.
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"Cartas de amor", de Fernando Pessoa, en el blog Cómo hablarte

CARTAS DE AMOR
FERNANDO PESSOA
Editorial: FUNAMBULISTA 


Sinopsis:

Fernando Pessoa, uno de los escritores no sólo en lengua portuguesa más importante del siglo XX, que publicó en vida un sólo libro en «la lengua que era su patria», y que, según el crítico Harold Bloom —El canon occidental— es el más representativo poeta del siglo XX, encaja en la máxima del Nobel Octavio Paz, cuando afirma que «los poetas no tienen biografía; su obra es su biografía» y, refiriéndose a Pessoa, «nada en su vida es sorprendente, nada excepto sus poemas».Con todo, la cincuentena de cartas que aquí presentamos —hoy de dominio público— a la joven Ophélia Queiroz, que entró de mecanógrafa en las oficinas de la Baixa lisboeta donde él ya traducía correspondencia comercial, permiten vislumbrar la personalidad del poeta, el apasionamiento de un enamorado, su ternura, modestia, dignidad, sentido del humor y, sobre todo, la vocación por su obra literaria, así como pinceladas de una psique fragmentada, terreno abonado para la creación de los heterónimos, uno de los cuales, Alvaro de Campos, se presenta también ante Ophélia en estas cartas. De él es el poema escrito en 1935, un mes antes de la muerte de Pessoa, a los 47 años, de una cirrosis hepática «Todas las cartas de amor son ridículas», que estas misivas tan bien desmienten.

 Opinión personal:

Si habéis leído el "LIBRO DEL DESASOSIEGO" os va a sorprender su estilo narrativo. Parafraseando uno de sus poemas escrito bajo el heterónimo Alvaro Campos... "Todas las cartas de amor son ridículas. No serían cartas de amor si no fuesen ridículas". Él mismo lo admite y debo añadir que a veces se dirije a ella de una forma tan cursi que hasta resulta divertida. Están divididas en dos etapas, unas en 1920, época en las que él está enfermo y parece que no solo siente mejoría cada vez que Ophélia le contesta sus cartas sino que eso le hace muy feliz. Al final de esta primera parte las cartas se distancian más en el tiempo hasta llegar a ser inexistentes durante 9 años. En la segunda parte vuelven a retomar su difícil relación, la correspondencia dura un breve espacio de tiempo (4 meses). En el postfacio, importante por las explicaciones que da para entender mejor el sentido de esas cartas, hay algunas escritas por Ophélia así como algún poema. Uno es un acróstico dedicado a OPHÉLIA.

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viernes, 7 de diciembre de 2012

Muerte en el Café Gijón en El Imparcial


Se nota que hace años que no voy por Toledo. Tantos que, en mi anterior columna, emplacé el asador de “Cándido” allí, en vez de en Segovia. Pero vamos, que tenía más en mente fomentar eso del cochinillo que el tema geográfico. Pido disculpas de todos modos, pues nada más lejos de mi intención que contribuir a excitar los ánimos del soberanismo segoviano…
Tampoco es Toledo el único sitio donde he dejado de prodigarme. Por ejemplo, desde que abrí casa en Sevilla, no sé si perdí mi silla, pero está claro que mis apariciones por el “Café Gijón” principiaron a espaciarse. Tampoco me conté nunca, la verdad, entre los asiduos de toda la vida. Que recuerde, lo frecuenté especialmente en una época en que quedaba citado allí con Jesús G. de la Torre, una vez a la semana, para divagar sobre las andanzas de Rafael de Paula. No los martes, claro, pues, ese día, él tenía en otra mesa la tertulia de pintores con Juan Giralt, Joaquín Pacheco, Pérez Vicente y otros. Jesús me metía prisa para rematar mi “Diario de un paulista”, estancado en brazos de la pereza inoculada por mi vida noctámbula de entonces, y casi, casi me obligaba a llevarle un nuevo capítulo cada semana. Lo cierto es que terminé ese libro gracias a su empeño.
En aquellos encuentros, coincidía mucho con Gonzalo Torrente Malvido y Mariano Tudela, y a veces se nos unían por un rato Pepe Dominguín o Pepe Díaz. Este último, no era de Paula. Le gustaban los toreros bastos y arrojados. De todos modos, alguna que otra tarde se adosó a nuestra reducida reunión.
De lo que nunca fui testigo ni tuve noticia fue de ningún asesinato, y menos del cariz del imaginado y relatado por Rubén Loza Aguerrebere en su novela “Muerte en el Café Gijón” (Funambulista), una intriga en la que, como señala en el postfacio Germán Yanke —quien, lo mismo que Vargas Llosa, hace un cameo en la trama- hay que averiguar no la identidad del culpable, sino la del inocente. Una ficción sobre la maldad desnuda, sobre el mal sin otro motivo ni más causa última que el susurro deslizado en el oído de su ejecutante por el Gran Seductor. Ese Mal con mayúsculas que, para nuestro pavor, no deja ni siquiera la huella del remordimiento. Algo muy grave, pues es en esa punzante sensación de culpa donde reside, a veces, el homeopático remedio que vuelve a encarrilar a uno por la correcta senda: en la distinción —a menudo, tan nítida- entre el bien y el mal. La conciencia de esa barrera separatoria es una de las cosas buenas que aporta, lector, haber sido educado en colegio de curas (o de rabinos o ulemas, castas tampoco mancas en esos menesteres).

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"Las segundas criaturas" en Análisis Digital


Hoy volvemos a encontrar un libro plagado de referencias, de anécdotas y que dialoga con otros libros y autores, es decir, un libro intertextual. Esa es una de las gracias de nuestra propuesta de hoy Las segundas criaturas, de Diego Cornejo Menacho –Editorial Funambulista- pero no la única.
Además, el libro nos acercará a la vida de esos escritores hispanoamericanos que asombraron y renovaron a la literatura europea por medio del célebre boom, tantas veces mencionado en estas páginas.
Las peculiaridades y manías de los escritores que habitan esta novela nos harán vivir una especie de revista del corazón muy bien escrita y con forma de novela. De modo que el autor se anticipa a comentar que se trata de una ficción, aunque los nombres de algunos de los personajes sean más que conocidos.
Y esa es otra de las gracias del libro, que tiene el salero y las formas de una novela, se lee como tal y no nos resulta nada pesada. Todo lo contrario, estoy seguro de que muchos de nuestros lectores se precipitarán en sus páginas con avidez para avanzar en esta trama tan entretenida.
Desde el punto de vista lingüístico, los amantes del español de América encontrarán giros y expresiones que se pueden seguir perfectamente sin entorpecer la claridad de la lectura, pero que le dan a esta un toque exótico que resulta muy interesante.
Toda la obra gira en torno a la vida de Marcelo Chiriboga, según reconoce el autor Diego Cornejo Menacho se trata de “una figura que cruza varios textos de dos importantes figuras de la narrativa latinoamericana del siglo XX, y en esta novela se completa el corpus literario del personaje que crearon José Donoso y Carlos Fuentes”
A la hora de decir si es una novela para mujeres o para varones volvemos a mi viejo argumento de que es una obra en la que los varones se podrán ver comprendidos y reflejados, sobre todo, los que vivieron su juventud en los años 60 y 70. Las mujeres, por su parte, podrán comprender un poco mejor a sus maridos, sus padres o sus abuelos.
Por otro lado, hay personajes femeninos que tienen también mucha fuerza, y quizás, un modo de pensar y obrar “de vieja escuela” podríamos decir, que también resultan muy interesantes.

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"La señorita Julie" en Melibro


La señorita Julie‘La señorita  Julie, August Strindberg’. Funambulista

Traducción: Jesús Pardo
‘La señorita Julie’ es una obra con un argumento muy sencillo: durante la noche de San Juan, Julie, la hija del conde, se ha dejado seducir por Jean, el criado.
Escrita en 1888, La señorita Julie supone el nacimiento del teatro moderno, que es precisamente lo que el autor sueco August Strindberg (1849-1912) pretendía, tal y como explica en el prólogo que precede a la obra: «En el drama que aquí se ofrece no he tratado de hacer nada nuevo –porque ello no es posible–, sino simplemente, modernizar la forma de acuerdo con las exigencias que considero que el hombre nuevo puede formular a este arte».
Con las acotaciones justas, Strindberg describe el escenario donde va a suceder la tragedia: la cocina de la residencia del conde. Los tres personajes que la ocupan, con sus diálogos y sus acciones hacen el resto. Julie, Jean y Kristin (la cocinera) no dialogan a golpe de réplica perfecta y respuesta rápida sino que, tal y como sucede en la realidad, conversan dejando cuestiones en suspenso, dudas en el aire que reflejan las tensiones que habitan dentro de sí mismos y entre ellos.
La joven Julie no se comporta del modo adecuado a su rango. Pero ¿qué motivos tiene para actuar de ese modo? A lo largo de la obra se van descubriendo las diversas razones que motivan a la protagonista y que la abocan a un trágico final. Precisamente porque ni Julie ni Jean son personajes planos, cuentan con más de una motivación para comportarse del modo en que lo hacen: el lector, irá componiendo el perfil psicológico de los mismos a medida que estos dejen ver más allá que lo que indican sus rangos de ama y criado.
La tensión entre ambos yla dureza de sus palabras aumenta, tal y como queda reflejado en estas palabras que Jean dirige a la señorita Julie: «¡Zorra de criado, putón de lacayo, cierra la boca y vete de aquí! ¿Es que vas a echarme en cara que soy grosero? Ninguna mujer de mi clase se comportaría jamás como te has comportado tú esta noche.» A medida que se aproxima el día, la situación se hace más insostenible y va quedando patente que no hay una solución posible para la tragedia de Julie, sin que su honor salga maltrecho. Y observando todo ello Kristin que es, como nosotros, el testigo de la caída de Julie y que representa el orden «natural» de las cosas, que debe permanecer inalterable, pues es así como todo encaja dentro la sociedad, ocupando cada uno su lugar sin aspirar a más o, como Julie, rebajarse a menos.

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martes, 4 de diciembre de 2012

Pιαησ dє Azύсαr: Reseña de "Escarabajo Hitler"

Reseña de "Escarabajo Hitler"

Título: Escarabajo Hitler
Autor: Ned Beauman
Páginas: 400
Editorial: Funambulista
Sinopsis aquí.




Opinión:

Empecé este libro la semana pasada, sin saber que me iba a encontrar, ya que no había leído ninguna reseña de él, y me llevé una grata sorpresa, tanto que me duró tres días. 
Este libro, de complicada trama,  trata de dos historias diferentes que convergen, por un lado a la víspera de la Segunda Guerra Mundial, Seth Roach, pasa de ser un boxeador homosexual entregado a la bebida, a ser el objeto de estudio del enclencle pero aristócrata (y entomólogo) Phillip Erksine, mientras éste se dedica a practicar la eugenesia con una raza muy especial de escarabajo. Por otro lado, ya en la actualidad, Kevin, un enfermo de trimetilaminuria y profundo interesado en el coleccionismo de objetos nazis intenta resolver un rompecabezas planteado por Roach y Erksine, años atrás.
Aunque la trama parezca pesada e incluso rozando la pesadez de los temas históricos o políticos, uno no debe engañarse con esta brillante ópera prima del escritor inglés Ned Beauman, ya que si tuviera que definir su género, sin duda diría que se trata de una novela de humor negro, perfectamente documentada y enmarcada en la época, con un mordaz sentido del humor, y una picante visión de los seguidores nazis por Europa antes de la Segunda Guerra Mundial, sin duda una obra maestra que mezcla la historia, la filosofía, la entomología e incluso el sexo, de una forma morbosa y simpática que uno no debe perderse, se trata de una historia que engancha desde la primera página, muy visual, muy imaginativa, en definitiva y en mi opinión es el mejor libro que ha pasado por mis manos en años, asegurando una entretenida lectura y por qué no decirlo, una lectura lúcida que nos anima a curiosear y a comparar datos. Sin duda es una apuesta sorprendente que os animo a que leáis. 

El libro tiene además una presentación impoluta, muy cuidada, con un tamaño muy manejable que invita a la lectura, vayas donde vayas. 
(Esta imagen os resultará familiar si tenéis o decidís leer el libro)

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lunes, 3 de diciembre de 2012

"Alehop" en El placer de la lectura

Alehop de José Antonio Fortuny

Escritores valientes hay muchos. Sin valentía y arrojo la escritura es un arte introspectivo, con esas características se convierte en un bien universal. No obstante la valentía de los escritores contrasta con la tozudez de los editores, quienes muchas veces niegan la calidad de los noveles en pro de los intereses económicos. Alehop es una obra valiente escrita por un hombre valiente y editada por otro hombre valiente. De tal conjunción surge una obra muy diferente de aquellas que montan cabeceras en las librerías propiedad de otras editoriales. Alehop es un grito, un grito de dolor, de burla, de descaro.
Farsa, fábula, parábola, cuento para adultos, cualquiera de estos calificativos definen Alehop. Desde su comienzo el lector percibe que el mundo que narra no es real. Fortuny intenta una historia universal de la sociedad actual reduciéndola al microcosmos de un pueblo, un alcalde, un líder de la oposición, un circo, su manager, una pareja de ancianos,   una vecina, un periodista y su jefe. Pero con este puñado de personajes -arquetipos de millones de personas- monta una partida de ajedrez capaz de  dejar desnudo al mundo de hoy con todos sus estamentos.
La historia inicial -hay muchas más- es sencilla. Un circo llega a un pueblo creando una expectativa inusual. Su alcalde ve una oportunidad política en él. Mientras, una pareja de ancianos ve como la movilidad de ella la incapacita incluso para levantarse por lo que necesitan ayuda exterior. El anciano acude al alcalde para buscar soluciones pero el circo parece acaparar toda su atención.
Desde esta casilla inicial Fortuny juega a la oca con el lector, a veces avanza de casilla en casilla contado detalles sencillos, otras salta en la historia semejando al cambio de oca, y algunas más parece que retrocedemos varias rondas al punto inicial. Su imaginación es desbordante, su capacidad de crítica aún más.
En conjunto Alehop sorprende por su contenido, su forma de narrar, su voraz ironía, su grito silencioso en forma de ayuda y por lo fácil y rápido de su lectura pese a sus 350 páginas.
Su autor está impedido por una grave enfermedad neuromuscular (atrofia muscular espinal) que progresivamente ha ido paralizando todo su cuerpo, pero que no le ha privado de su capacidad para comunicar ni de una de visión especial de la existencia.

Perdidos en la Atlántida: NOVEDAD: Escarabajo Hitler. Ned Beauman. Funambuli...

"Delicioso debut, salvaje y trazado con maestría."
The Observer.



"Seré muy breve. Durante los últimos cuatro años he estado estudiando a los insectos. No hay prácticamente nada que no sepa acerca de los escarabajos. Pero ya he visto bastantes escarabajos. Quiero estudiar a los seres humanos. Y usted es el individuo al que más desearía estudiar, especialmente desde que tomé nota de su peculiar fisonomía."



Después de varios días, volvemos a la carga con una maravillosa novela. Una obra cargada de simbolismo y que tiene partes crueles a la par que sumamente inteligentes. La obra de un debutante que le permitió a su autor ganar el Writers´Guild Award for Best Fiction Book. Una auténtica lectura de calidad.
La novela.

La novela se forma fusionando dos historias paralelas que ocurren en diferentes épocas. Por un lado, tenemos a kevin Broom, conocido también como Fishy, un coleccionista de objetos nazis que vive en el Londres de hoy. Su curiosidad lo llevará a verse involucrado en una trama de asesinatos alrededor de una carta que Adolf Hitler le envió al entomólogo Erskine, aristócrata que descubrió una raza superior de escarabajos en la década de los 30.
Por otra parte, la historia de Seth Roach complementará la narración, Seth Roach es un boxeador judío que será objeto de estudio por Erskine en una investigación sobre la eugenesia en Inglaterra durante los mencionados años 30.
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