miércoles, 15 de enero de 2014

"Las cañadas indómitas" en Catalunya Ràdio

Màrius Serra recomienda "Las cañadas indómitas", de Raimon Casellas, en el programa Lecturàlia de Catalunya Ràdio.

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martes, 14 de enero de 2014

Escritoras Made in Japan. Artículo sobre "Los tiernos lamentos", de Yoko Ogawa, en Qué Leer, enero 2014.

Prolífica autora, Yoko Ogawa es una de las más reputadas y reconocidas escritoras japonesas de la actualidad. Actualmente vive con su familia en la antigua ciudad mercantil de Kurashiki y se dedica exclusivamente a la literatura. Editorial Funambulista publica ahora su noveno libro en España, Los tiernos lamentos.
“Sin dejar escrita una línea, sin lavar la sartén sucia, dejando medio tomate en la tabla de cortar, me marché”. Son palabras del personaje principal de esta novela, Ruriko, una calígrafa que, cansada y decepcionada por las infi delidades de su marido, decide abandonar Tokio y refugiarse en un chalé familiar en las montañas.
Cerca de allí vive Nitta, un pianista que un día dejó de tocar sin explicar sus motivos para ello. Él va siempre acompañado de Kaoru, una joven enigmática. Con ellos, Ruriko establecerá una relación que va mucho más allá de la amistad. Moderna y misteriosa, en esta obra la autora explora, como ha hecho antes en otros de sus libros, lo más ambiguo de las relaciones entre los seres humanos.

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"Los tiernos lamentos", de Yoko Ogawa, en el Diari de Tarragona


"El amor imposible", de Barbey d'Aurevilly, en el blog El rincón de Adolfo

El amor imposible, de Barbey D,Aurevilly

Posiblemente, cuando Pierre Choderlos de Laclos escribiera Las amistades peligrosas, su intención fuera la de retratar un mundo que él consideraba moribundo y en vías de extinción. Sin embargo, más de un siglo después, nuestra recomendación de hoy, El amor imposible, de Jules Barbey d’Aurevilly –Editorial Funambulista- representa un mundo muy similar al del universo que encontráramos en Las amistades peligrosas.
Se trata de una vida frívola y despreocupada de la que el propio Barbey d’Aurevilly reniega más tarde, como podemos descubrir en la carta que incluye esta edición al final del libro. El mundo de los dandis y las marquesas que aunque atractivo e interesante aporta bien poco al crecimiento personal de cada uno de nosotros, más bien todo lo contrario.
Sorprendentemente, poco parece que hayamos avanzado en nuestros tiempos ya que las corrientes consumistas y frívolas que aparecen hoy en día tienen mucho que ver con el universo representado en el libro que ya estaba vigente a finales del siglo XIX que retrata la novela, y mucho antes, en el siglo XVIII tal y como se puede apreciar en la otra novela mencionada que muchos de nuestros lectores tendrán presente por la película del mismo título, o por la equivalente, titulada Valmont.
Es un poco triste que todas estas obras, que en definitiva sirven de aviso en lo relativo al peligro de una vida tan frívola y egoísta hayan logrado tan poco efecto y que el mundo que hoy vivimos haya avanzado más en este sentido frente a corrientes alternativas que ofertan una vida sana tanto física como psíquica.
La trama, como habrán adivinado, plantea un triángulo amoroso en el que una amante joven es derrotada por una experta que viene de vuelta de todo y que en ningún momento está enamorada del protagonista, trasunto del propio autor, como se nos advierte en la información adicional. Por cierto, he vuelto a leer el postfacio de Enrique Trogal al final y he de reconocer que, poco a poco, voy acostumbrándome a la propuesta de Funambulista. No deben perderse tampoco la carta del autor que aparece también al final de la edición.
El aspecto formal es cercano al libro de bolsillo, pero con tapa dura, unas pastas desmontables que permitirán a algún lector retirarlas para no ir mostrando su lectura, una letra muy cómoda, unos blancos correctos y, por último, una cinta marcapáginas que a mí me resulta muy útil.

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lunes, 13 de enero de 2014

Entrevista a José Antonio Fortuny, autor de Alehop, en Lectura Obligada


Tras publicar su primer libro Diálogos con Áxel, en el que narra la evolución psicológica de un niño con una enfermedad degenerativa, cambia de registro con Alehop, una comedia con base real que analiza y denuncia los comportamientos de una sociedad en la que prima el abuso del poder. En ella encontramos también ironía y buen humor, las claves de su éxito.

José Antonio Fortuny Pons nació en Mahón en la isla de Menorca en 1972 (Baleares, España). Es escritor. Padece una enfermedad degenerativa, atrofia muscular espinal, que imposibilita el movimiento de sus extremidades. A partir de un ordenador adaptado redacta lo que él dicta. Su primer libro publicado Diálogos con Áxel, que se encuentra ya por su 3º edición y fue reeditado por Círculo de Lectores. Ahora saca al mercado su nueva novela titulada Alehop de la Editorial Funambulista.

Durante cinco años escribió su novela Alehop, que narra la historia de dos ancianos que no se dejan hipnotizar por el misterioso circo que llega a un pueblo remoto. ¿Cómo surgió la idea de la novela?
La idea surgió de algunas experiencias vividas en carne propia, de cosas que me han contado, de fijarme con atención en algunos sucesos estrambóticos que han sucedido a mi alrededor.
Y, ¿por qué ha elegido dos ancianos para su historia? ¿Tiene algún significado en especial?
Sí, los ancianos representan la fragilidad humana. Son figuras simbólicas que podríamos cambiar perfectamente por otros colectivos minoritarios o marginados.
Todos los escritores que hemos entrevistado confiesan que una parte importante en una novela es la creación de los personajes, sin embargo en Alehop no se da ningún tipo de nombres sobre ellos. ¿A qué es debida esta situación?
Alehop pretende ser una fábula sobre la condición humana, enfocada especialmente sobre el abuso de poder. No hay nombres propios porque lo que quiero dar a entender es que los problemas de determinados personajes no son algo raro o exclusivo suyo, sino que todos, tarde o temprano, vamos a padecer. A todos nos tocará.
Alehop es una sátira social con ironía y buen humor que pone en evidencia grandes desigualdades que sufren ciertas personas. ¿Le ha resultado complicado escribir esta comedia negra?
El humor, bien utilizado, te permite abordar temas delicados sin que la gente salga huyendo y pueda asimilarlos mejor. Lo más difícil para mí fue mantener durante todo el libro el tono de ironía, y también que todos los capítulos estuvieran bien enlazados, de modo que se pudiera leer de un tirón. Creo que lo he conseguido.
Y con respecto al proceso de escritura, ¿cuál es su forma de trabajo cuando se involucra en una novela?
Lo primero de todo es calibrar si la historia puede interesar al lector. El lector me presta su tiempo y atención, y tengo claro que tengo que darle algo interesante a cambio. Suelo hacer un bosquejo de la historia, después la divido en capítulos y poco a poco la voy rellenando. También es importante seguir un horario de trabajo.
¿Cuántas horas dedica durante el día a la escritura? Y, ¿a la lectura?
Pues si estoy bien físicamente escribo unas cinco horas al día. Leo durante una hora o dos. Los domingos hago acto de contrición y no escribo.
La portada de su novela transmite visualmente ciertos puntos de humor y diversión. ¿Ha participado en su creación? ¿Cómo se ha llevado a cabo ese proceso?
No, no he participado, esto es trabajo del ilustrador. Lo que sí hice fue comentarle la idea al editor, que la aceptó encantado. Propuse la idea de un anciano sobre una cuerda floja, porque es una imagen muy descriptiva del argumento del libro. Otra curiosa coincidencia es que la editorial se llame Funambulista. Casualidades del destino…

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"Gaudí, la novela de una vida", de Mario Lacruz, en la Calculadorarusa

Cuando la fidelidad absoluta a los hechos es la mayor de las infidelidades surge un amor contrariado: el templo expiatorio de los pecados arquitectónicos, La Sagrada Familia

Mario LaCruz (Barcelona 1929-2000) está considerado como una de las voces narrativas más importantes y a la vez un gran editor de sellos tan importantes como Plaza&Janes y Seix Barrals. LaCruz redactó esta biografía de Gaudí en el más absoluto anonimato motivado, en gran parte, por la admiración que sentía por el arquitecto catalán. Encontrada tras el fallecimiento del autor el manuscrito original estaba redactado en inglés y con la sensación de no estar terminada. Rosa Montero, discípula del autor y  que a su vez da prólogo a esta novela ha querido ver en Gaudí el alter ego de la vida que Mario LaCruz nunca vivió.
Fotografía de Mario LaCruz en una entrevista para El Mundo
Fotografía de Mario LaCruz en una entrevista para El Mundo

De carácter autobiográfico y sin ser LaCruz un experto en el tema se nos presenta a un Gaudí salvaje, apasionado y contrariado hasta el extremo lo que le terminó convirtiendo en el esperpento de su propia gloria. Un templo y un genio que expiarán sus pecados juntos; una renuncia a todos los bienes materiales, una aceptación a granjearse a partes iguales odio y admiración y una incógnita por siempre… ¿fue un despiste lo que le costó la vida a Antoni Gaudí o midió sus pasos con los del tranvía que cruzaba a los pies de La Sagrada Familia?

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"La segunda Lady Chatterley" en el blog Librario íntimo y en el periódico El Noroeste




Clifford Chatterley (paralizado de cintura para abajo como consecuencia de una grave herida de guerra) y su joven esposa Constance viven en un pequeño pueblo minero, más bien aislados de sus congéneres. Reciben pocas visitas. La mujer intenta mentalizarse como puede acerca de su vida sin sexo («Vivía con él como una monja casada, convertida de nuevo en virgen por falta de práctica», p.24). Su propio padre le recomienda que busque un alivio fuera de casa, a la vez que insinúa a Clifford que ella no es feliz. Tras muchas reflexiones y circunloquios, el marido se aviene a una forzada liberalidad («La mujer parece ser incapaz de vivir no solamente sin pan, sino ni siquiera sin pastel. Yo no puedo proporcionarte ese pastel: ésa es mi desgracia. Pero si alguien puede hacerlo, tómalo sin dudarlo», p.47). Por considerarlo un desahogo terapéutico que le evitará tensiones nerviosas, Clifford aceptará que su mujer tenga amantes... e incluso que engendre hijos. «Creo que temo perderte», concluye en la página 49.
Justo entonces aparece en escena el guardabosques Parkin, un hombre fuerte y huraño al que su esposa abandonó un tiempo atrás. Y la inexperta Constance, paulatinamente, se va fijando en él, con una mezcla de sorpresa y sensualidad creciente. No es el prototipo de hombre en el que hubiera reparado nunca, pero he aquí que la imagen de Parkin se convertirá en una fijación para ella, en una ola que irá empapando su vida inexorablemente.
Así arranca la conocida novela de D. H. Lawrence que, editada y conocida en todo el mundo y generadora de agrias polémicas, conoció hasta tres versiones (como se señala en el epílogo de este volumen). La que aquí nos entrega el sello Funambulista es La segunda Lady Chatterley, traducida por Gonzalo Gómez Montoro y Max Lacruz y editada con exquisitez digna de aplauso. En ella, aparte de las imágenes sexuales más perturbadoras, se nos ofrecen otros elementos que demuestran la brillantez novelística de Lawrence: la fina penetración psicológica en algunos de los componentes de las clases más humildes, la cuidada ambientación escénica de sus secuencias e incluso inteligentes reflexiones sobre la vida y el destino del ser humano, que aquí resulta diseccionado con elegancia y contundencia. Quizá incurra el autor de Eastwood en algunos chirridos formales (se pueden contar casi noventa adverbios en –mente en los tres primeros capítulos de la obra, lo que supone una enfadosa proliferación), pero su fluidez narrativa es envidiable y hace olvidar pronto esas minucias técnicas, regalándole al lector una historia densa, firma y que avanza con inquebrantable galanura.

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