lunes, 29 de agosto de 2016

Mención al libro de Cartarescu "Por qué nos gustan las mujeres" en este artículo de Arcadi Espada en El Mundo

Editorial Funambulista publicó un libro del escritor rumano Mircea Cartarescu, con traducción de Manuel Lobo. Se titula Por qué nos gustan las mujeres. Da unas cuantas razones irrebatibles: "Porque tienen pechos redondos, con pezones que se yerguen por debajo de la blusa cuando tienen frío, porque tienen un trasero grande y rollizo, porque tienen caras de rasgos dulces como las de los niños, porque tienen labios decorosos y lenguas que no te repugnan. Porque no huelen a transpiración o a tabaco barato y no les suda el labio superior. Porque se dibujan y se pintan la cara con la atención concentrada de un artista inspirado. Porque tienen la obsesión de la delgadez de Giacometti. Porque descienden de las niñas. Porque se pintan las uñas de los pies. Porque son extraordinarias lectoras para las que se escribe tres cuartas partes de la poesía y de la prosa del mundo. Porque las enloquece Angie de los Rolling. Porque las enloquece Cohen. Porque sostienen una guerra total e inexplicable contra las cucarachas. Porque incluso la más dura business woman lleva bragas de florecillas y encajes enternecedores. Porque te dicen te quiero justo cuando menos te quieren, como una especie de compensación. Porque no se masturban".

LEER MÁS

miércoles, 24 de agosto de 2016

Rosa Montero menciona "No hay dos iguales", de Judith Rich Harris, en su columna de El País Semanal

En su genial libro No hay dos iguales (Funambulista), la psicóloga Judith Rich Harris, que también resalta la influencia arrolladora del grupo en el individuo, cuenta un experimento llevado a cabo en los años cincuenta por Solomon Asch, un psicólogo social norteamericano. La cosa consistía en pedirle a un sujeto que juzgara la longitud de una línea comparándola con otras tres.

LEER TODO EL ARTÍCULO

lunes, 22 de agosto de 2016

"Strindberg" en La Voz de Galicia

Solo por haber hecho la primera biografía en lengua castellana dedicada al visionario genio de August Strindberg -como subraya el sello Funambulista-, ya merecería Jordi Guinart (Barcelona, 1981) que se le prestase cierta atención. Pero es que además la figura de Strindberg -uno de los creadores del teatro moderno; con él abandonó el siglo XIX- reviste una especial complejidad, hasta el punto de que habitualmente fue tildado de loco. En su obra autobiográfica Inferno, una crónica de sus obsesiones, el dramaturgo -gloria y fundamento de las letras suecas- dejó algunos apuntes de sus durísimos padecimientos mentales. Strindberg (Estocolmo, 1849-1912) se movía en los extremos, entre la prepotencia y la timidez, entre la misoginia y la dependencia de la mujeres; sus contradicciones hacen que su retrato sea difícil de aprehender.

LEER MÁS

viernes, 5 de agosto de 2016

16 voces para contar Brasil. Entre ellas la de Alberto Mussa, autor de "El misterio de la casa de los trueques"

Alberto Mussa: Canibalismo policiaco

Alberto Mussa (Río de Janeiro, 1961) escapó de convertirse en matemático para ser uno de los nombres más celebrados de la literatura brasileña reciente. Novelista, cuentista, traductor, autor de tendencias caníbales, Mussa da voz a los más desfavorecidos. Sus personajes tienen raíces indígenas, africanas y árabes. Debutó conElegbara (1997), un libro de cuentos inspirado en la mitología yoruba, la etnia africana que introdujo el candomblé en Brasil. Su entrega más reciente es A primeira história do mundo (2015), tercer título de una pentalogía policiaca. En ella, Mussa cuenta la historia de una serie de crímenes cometidos en diferentes épocas en Río, partiendo de un caso de 1567. Funambulista publicó en España El misterio de la casa de los trueques.
LEER MÁS en Babelia

"Azaña será ejecutado" en "Universo la Maga"





David vive en Madrid. Es un joven inteligente, hijo de un afamado psiquiatra. Mantiene una relación sin complicaciones con Marisa. En teoría reúne los requisitos para ser feliz, pero el inconformismo, la desazón y la asfixia de esa trampa en la que se ha convertido su vida se lo impiden.

Trabaja en una copistería. Cuando David ve entrar a una mujer de aspecto frágil, frente amplia y ojos expresivos, piensa que es virgen. Él clasifica a las mujeres en vírgenes y putas, pero le excitaban especialmente las primeras. Laura, que así se llama la chica, le entrega unos folios de una novela que acaba de escribir. Quiere tres copias.

Para sorpresa de David, pasan los días y ella no viene a recoger el encargo. Comienza entonces él a leer la novela, que se titula “El anarquista que perdió la voz”. Rápidamente queda enganchado a su lectura y decide presentarla a un premio con su nombre.
El Barrio de Cuatro Caminos, comienzos de la II República

La novela escrita por Laura está situada en Madrid, en el Barrio de Cuatro Caminos. Se desarrolla a finales de la dictadura de Primo de Rivera y comienzos de la II República. El protagonista es Mario Ramos Martínez acompañado de su padre Julián. Ambos son anarquistas. Han dejado en el pueblo de Villa del Agua, Córdoba, enterradas a la madre y el bebé recién nacido. Escapan de la miseria y de la esclavitud de trabajos mal pagados.


Un sacerdote de lo cultural

En Madrid les acoge su tío Camilo, de quien piensan que su condición de zurdo es la responsable de que sea homosexual. Ellos se integran en el grupo anarquista de Cuatro Caminos, pero Mario pierde la voz de forma inexplicable. En su corazón mantiene viva la figura de su madre y de Aurora, el bebé nacido muerto. Conversar con ellas le anima. Mientras tanto, su padre está sufriendo un cambio.

LEER MÁS